El coronavirus le hace al naturismo lo que el viento a Juárez; “No alarmarse”: AMLO

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El coronavirus le hace al naturismo lo que el viento a Juárez; “No alarmarse”: AMLO

Domingo, 01 Marzo 2020 00:08 Escrito por 
El coronavirus le hace al naturismo lo que el viento a Juárez; “No alarmarse”: AMLO Naturismo y salud

El naturismo, entendido como lo definió uno de los naturópatas más afamados de la década de 1980, el doctor Julián Navarro Richardson, asesor de la revista Natura, un sistema de vida apegado a las estrictas leyes de la naturaleza en cuanto a alimentación y en armonía y respeto con el medio ambiente es el mejor camino para mantener una salud óptima, de defensa contra virus, bacterias y un sinfín de enfermedades.

Por lo anterior se puede concluir que el coronavirus le hace a un sistema de vida basado en el naturismo lo que el viento a Juárez, parafraseando el dicho del presidente Andrés Manuel López Obrador cuando refirió que “si estamos unidos como mexicanos nos hacen lo que el viento a Juárez.

Navarro Richardson nos recuerda en su magna obra

“Naturismo un sistema de vida” que estamos constantemente expuestos a virus y bacterias ya que los mismos forman parte del medio ambiente biológico a que pertenecemos y que así como hay bacterias nocivas hay otras que son beneficas para el organismo.

Recuerda que más que lograr la inmunidad por medios artificiales (medicina alópata, vacunas y paliativos que no sirven para nada como el cubrebocas) es más viable mantener por todos los medios posibles un cuerpo sano pues los únicos anticuerpos que le ayudarán a combatir los virus y bacterias son los que el mismo cuerpo produce.

Así, navarro Richardson asevera que la INMUNIDAD ARTIFICIAL ES UNA ILUSION y que el cuerpo humano tiene todos los mecanismos de defensa que están constantemente en guardia contra microorganismos extraños y que la única condición para que la misma no baje es apegarse a las estrictas leyes de la naturaleza tanto en lo individual como en lo social.

Hasta ahora, las autoridades de salud se han concretado a repetir las recomendaciones que durante décadas repitieron los gobiernos neoliberales ante este tipo de emergencias, lavarse las manos, no besarse ni saludar de mano, evitar lugares concurridos y alimentarse sanamente, etc. O sea, una higiene quimérica.

Para el naturismo la solución es la calidad de la higiene también interna. Esto es, la base de la protección de todo organismo radica en lo que se come principalmente.

Una alimentación ciento por ciento natural es la base de la salud y el mejor escudo contra virus y bacterias que, debe entenderse, abundan en el medio ambiente y en los alimentos.

Las autoridades de salud recomiendan comer frutas y verduras, pero ignoran cómo deben las personas combinarlas y comerlas, porque aunque parece algo sencillo, su ingesta tiene su ciencia, que han compilado los padres del higienismo y de la trofología a nivel mundial. En lo personal como naturista con más de cuarenta años de experiencia se lo hice saber al presidente Andrés Manuel López Obrador, mediante una guía naturista de cómo comer y combinar frutas y verduras que no hay en ningún catálogo, folleto o libro básico de escuela, ni mucho menos en la Secretaría de Salud.

Pero la burocracia, con un toque de ignorancia de funcionarios menores se impone y se continúa dando tumbos a un problema que se resolvería de la manera más sencilla desde un punto de vista de hábitos naturistas. La cultura romana tuvo un sistema de alimentación envidiable, tanto que farmacéuticas la han investigado, al igual que la mexica, y compilado para libros de uso interno y muchos de sus hábitos se copiaron en otros países, como aquel de ingerir todas las mañanas el ientaculum romano o, en la comida, el plato proteínico azteca.

Gran parte del pueblo de México no tiene memoria, la pierde, o prefiere hundirse en su ignorancia. Prueba de ello es que acuden miles a las farmacias y clínicas de salud a solicitar el inútil cubrebocas del que el mismo secretario de Salud aseveró tardíamente durante la emergencia de la influenza de 2009 que no sirve para detener un virus por el tamaño nano microscópico del mismo.

Desde hace más de una década en que durante el sexenio de Felpe Calderón, en el caso de la influenza, se permitió la alarma y compras de pánico farmacéutico, los hábitos antihigiénicos de la sociedad que mal se alimenta siguen siendo los mismos. Y si el problema fueran los virus y las bacterias ya no habría humanidad en México. Ni en China donde se comen animales de todo tipo, hasta fetos humanos, con la falsa creencia que van a potenciar la salud y la virilidad.

En la década de 1980 Biblioteca Natura ya advertía que pese a nuestra cacareada civilización y progreso científico la humanidad está fisiológicamente depauperada: vive enferma, avanza de una manera anormal y su mala salud es la causa real de muchos crímenes y calamidades sociales.

Como lo cito en mi libro El Ayuno que sana, rejuvenece y libera con la técnica de Mahatma Gandhi, que ya está en manos del presidente López Obrador, el doctor Navarro Richardson “nos habla de dos tipos de salud: la natural y la artificial. Enmarca a la primera en toda una filosofía de vida, como parte del naturismo y las leyes de la creación, y la segunda la ubica en el plano de lo artificial y comercial cuando la gente se vuelve dependiente de drogas, estimulantes, fármacos para mantener la salud, con puntales solamente.”

López Obrador ya lo advirtió y lo advirtió bien ante la llegada del coronavirus a México en el sentido de que no hay que alarmarse ni ser parte de las campañas de desinformación que lo único que buscan es crear paranoia.

Todo lo contrario a la perversidad con la que procedió el gobierno de Felipe Calderón con el caso de la influenza.

El presidente López Obrador aseguró que en México “tenemos la capacidad para hacerle frente a este caso del coronavirus” y anunció que todos los días se dará información sobre la situación del coronavirus en México para evitar el “amarillismo” de los medios hegemónicos y se dé “una psicosis colectiva de miedo”.

Ya se informó que una vacuna tal vez va a tardar meses en encontrarse, en tanto laboratorios e instituciones de salud y centros universitarios de investigación de alto prestigio también siguen dando tumbos. Por ejemplo, en redes sociales se difundió la noticia de que el Instituto Mediterráneo de Infecciones en Marsella precisó que la cloroquina (medicamento contra la malaria) podría (¿PODRIA?) combatir el coronavirus. Y así las cosas parece que regresamos a la era de los alquimistas.

La solución a todos los males, incluido el de la paz y para que no haya crímenes ni feminicidios está en un equilibrio del hombre con la naturaleza. Esto es, apegarnos en lo inmediato para salvar al planeta y a la raza humana a una forma de vida sencilla, frugal y a una alimentación apegada a las leyes de la naturaleza con pleno respeto a la vida, o sea no comer carne ni productos chatarra.

¡Extra! ¡Extra!

Y el PVEM otra vez promoviendo la pena de muerte. Se les olvida que en 2009 fue expulsado del Partido Verde Europeo, que agrupa a 36 organizaciones políticas, por promover al restablecimiento de la pena de muerte en el país. Desde entonces dejó de formar parte de la “familia política verde” al ser repudiado por esa contradicción de ser aparentes defensores de la naturaleza, que es la vida, y al mismo tiempo promover la muerte… ¿Será que la violación y muerte de la modelo búlgara Galina Chankova en la Torre Emerald Cancún es ejemplo de que para el PVEM la vida no vale nada?

*Presidente de la ONG Franature

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Víctor M. Zendejas Orozco

Naturismo y salud