El viejo hotel San Carlos en los Portales de Toluca

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El viejo hotel San Carlos en los Portales de Toluca

Lunes, 28 Junio 2021 00:10 Escrito por 
Gerardo Ozuna Gerardo Ozuna Historias de familia: Rescatando identidad

Hoy hablaremos de un inmueble que fue gran referente en el corazón de nuestra bella Toluca, enclavado en el ventrículo de nuestros emblemáticos Portales Toluqueños “El Viejo Hotel San Carlos”.

 

 

La historia de nuestra Toluca se desgaja en el tiempo, pero al fundarse en el presente, la tradición se enriquece y pareciera que nuestra ciudad entra en plenitud, a pesar de las actuales circunstancias que vivimos.

Por décadas el hospedaje en nuestra ciudad fue muy incipiente, únicamente había casas que atendían las necesidades de alojamiento de mercaderes y en el mejor de los casos, se hospedaba a los viajeros de la clase alta, el clero y/o mandatarios de la época. La mayoría de estas se encontraban ubicadas en la entrada principal de la ciudad, en lo que hoy conocemos como Lerdo; empero, con el crecimiento comenzaron a surgir los primeros hoteles, dada la necesidad de contar con un servicio mas adecuado para los hombres de negocios que arribaban a nuestro terruño.

El estimado toluqueño (de origen catalán), tan castizo don Jaime Pons Hernández (presidente Municipal de Toluca 1964-1966), ve surgir de los escombros de un antiguo edificio, una construcción que habrá querido levantar para que en ella el recuerdo imperecedero tenga también, el pedestal excelso de su memoria.

Tal hecho y tales recuerdos nos obligan a mirar en el pasado no solamente el viejo Hotel San Carlos en el que se hospedaron tantas personas de todos los rumbos de nuestro Estado de México, las antiguas familias toluqueñas residentes en la capital de la Republica, el comerciante de Tenancingo, el hacendado de Valle de Bravo, y esa parvada de agentes viajeros que por todos los rumbos del país cumplen con su deber y aquí, en nuestra ciudad, aparecían en tiempos precisos, como las propias golondrinas con ese vuelo veloz y variado especialmente en horas crepusculares.

¡Cuántos matrimonios jóvenes, en su primera noche de viaje, entretejieron sueños y aunaron esperanzas que cuajaron o se frustraron! ¡Cuántos de la tropa bizarra de comerciantes se albergaron en las presuntuosas habitaciones del hotel, que fue en su época símbolo de progreso!

 

 

Parece que en la sombra del tiempo ido, los edificios de la vieja Toluca dialogan. El Hotel San Carlos de antaño habla con el Teatro Principal (después cine Rex), y sus voces corren por los callejones empedrados y llegan hasta la vieja estación del ferrocarril donde la locomotora ansiosa de ir hasta la entrada misma de los minerales, hasta El Oro de Hidalgo.

Don Jaime Pons, el esforzado catalán, propietario del bar Montecarlo, charlaba con cualquiera de los antiguos hacendados comarcanos (que esta próximo o cercano a otro lugar), y su sombra, como la de los viejos parroquianos licenciado Carlos Castillo, doctor Eduardo Navarro, General Manuel García, Francisco Olaguibel, Francisco Javier Gaxiola, licenciado Manuel Piña y Cuevas, Alfredo Vigueras, Silviano García y otros más, parece detenerse a mirar de arriba abajo el nuevo edificio, mientras sonríe bondadoso y satisfecho de ver el retoño toluqueño.

Don Jaime Pons, a quien tanta gente miro, esperanzado, deambular por nuestros portales, correr por nuestras colinas y soñar, frente al sol de la tarde, en días mejores que, por fortuna, llegaron.

El viejo San Carlos formo parte, como otros edificios que junto se levantaron, del convento de San Francisco, y el predio fue propiedad de José María González Arratia, quien mas tarde lo dejo a doña María González Arratia. Entre los dueños posteriores se encuentra el nombre de don Jesús Barrera (abuelo de mis estimadas amigas Sonia Barrera Villar y María Elena Barrera Tapia) rematando la lista, que no nos proponemos a repetir en detalle, el nombre de don Jaime Pons.

El inmueble (edificio) fue al principio muy modesto; contando con un solo piso de adobe en la época de la guerra de la invasión norteamericana, en el año de 1847.  Posteriormente se construyo la parte alta; pero don Jaime ya de propietario rehabilito totalmente el viejo inmueble, tan lleno de recuerdos.

San Carlos, el hotel inolvidable de la época pasada, ha sido demolido, pero no han muerto ni la tradición ni sus recuerdos. El hotel, símbolo de la nueva época de México y de nuestra amada ciudad, simplemente se puso a tono con la época en que vivimos, Jaime Pons Pérez (hijo qepd) no quiso olvidar nada de lo que amo cuando fue niño. En Toluca estuvieron sus recuerdos, sus primeros amores, sus dudas indecibles, y también las tiernas y queridas esperanzas; como si se tratara de una barca antigua acostumbrada a estar en la playa más recatada.

El hotel tuvo su prestigiada cantina atendida por el muy conocido Sotero Moreno, que preparaba sabrosas tortas de pierna de cerdo colocadas sobre una tabla; la barra de la cantina contaba con unos vitrales que daban hacia los portales; dentro de su famoso menú incluía el famoso pescado blanco de Lerma costando $ 1:50 pesos.

En relación a todo lo anterior, comentamos que hace  bien el hombre que camina como la nube cargada de lluvia, aquí esta su tierra, en estos rincones y en aquellas esquinas, junto a los emblemáticos Portales, la sombra amada del abuelo le dijeron al hijo (Jaime Pons Pérez), “Hiciste bien hijo, nuestra ciudad es tu ciudad, aquí nacieron tus primeros sueños; acunaste en Toluca los efectos más hondos de amistad y ternura, vuelve a ella, descansa en ella; aunque te parezcan extraños los que deambulan junto a ti, te aman porque son tus hermanos en el afecto y en la esperanza. ¡son tus paisanos!”.


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Gerardo R. Ozuna

Toluca: Rescatando identidad