Con Morena, el rezago educativo enciende las alarmas entre millones de padres de familia y especialistas que no están de acuerdo ni comparten el absurdo, irresponsable e indolente recorte al ciclo escolar “debido a las altas temperaturas y al Mundial de fútbol próximo a inaugurarse”. Está a un mes de arrancar en tres países: Estados Unidos, Canadá y México. La decisión, tomada sobre las rodillas por el incapaz e ignorante “secretario” de Educación, Mario Carrillo, en la que “no consultaron ni pidieron la opinión del pueblo”, en el que se recargan todos los días, pero al que quieren “chamaquear” y nada más utilizan.
La toma de la pésima decisión, a puerta cerrada, de acortar el ciclo escolar para el 7 de junio próximo, causó revuelo entre millones de ciudadanos, porque no hubo consenso y mucho menos opiniones, que afecta a docentes, alumnos, tutores, trabajadores y, por supuesto, a padres de familia que están inconformes, pues serán 90 y no 60 días de vacaciones para una matrícula de educación básica de poco más de 24 millones de alumnos: 4.5 millones de kínder; 13.8 millones de primaria y 4.5 millones en secundaria.
Simplemente, los padres de familia no pueden solicitar permisos adicionales de trabajo o vacaciones adelantadas, lo que se convertirá en un severo problema familiar.
El fatuo discurso cotidiano de la jefa del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum Pardo, causa mayor indignación e inconformidad entre millones de padres de familia, profesores, catedráticos y especialistas en educación, uno de los talones de Aquiles del gobierno morenista y de la autollamada cuarta transformación, ya que la inquilina de Palacio había asegurado que no era una decisión final y así lo fue.
Por su parte, voceros del Instituto Mexicano para la Competitividad aseveraron que pasar más horas en las aulas no garantiza por sí solo mejores resultados académicos; pero la evidencia internacional muestra que importa más la calidad del tiempo educativo que la cantidad. Sin embargo, cuando un sistema tiene muy pocas horas efectivas de enseñanza, aumentar el tiempo sí puede mejorar los resultados.
Un ejemplo de estas disparidades, señalaron, se observa al contrastar países con enfoques distintos, ya que mientras Dinamarca destina 1.5 veces más horas de clase que México, a su vez destina igual número más que Alemania, una de las potencias educativas globales.
Aurelio Nuño, quien fuera secretario de Educación en el sexenio de Enrique Peña Nieto, publicó datos duros en su cuenta X que dicen que desde que se fundó la SEP en 1921, todos los regímenes que gobernaron —sin excepción— aumentaron la matrícula estudiantil, pero las dos administraciones morenistas y de la 4T han sido las primeras en reducirla.
Preescolar bajó del 72 al 64%; primaria, de 99 a 94%; secundaria, de 97 a 93% y media superior, de 84 a 75%. ¡Zas!
Sin lugar a dudas, el anuncio unilateral del jueves pasado del secretario (¿?) de Educación, Mario Delgado Carrillo, de recortar para el próximo 5 de junio el ciclo escolar 2025-2026, fue desacertado por el simple hecho de no haber hecho una consulta general, es decir, con maestros, directores de planteles de todos los niveles y, por supuesto, con padres de familia. Lo puso en el ojo del huracán.
Por supuesto que la inquilina de Palacio Nacional ya estaba enterada de esta precipitada y no consensuada mala decisión, a pesar de “sentirse sorprendida”, porque dijo que era una “propuesta”.
MÉXICO OCUPA EL SITIO 51 DE 81 EN NIVELES EDUCATIVOS MEDIOS
México se ubica en niveles educativos bajos-medios, ocupando un nada honroso sitio 51 de 81 países sometidos a evaluaciones globales como PISA y la antepenúltima posición (35-37) entre miembros de la OCDE.
Nuestro país enfrenta retos estructurales, con una de las inversiones más bajas por alumno y bajos índices de titulación.
En cuanto a la inversión educativa, el gobierno federal invierte 4 mil 430 dólares anuales por alumno, 70 por ciento menos que el promedio de la OCDE, que asciende a 15 mil 102 dólares.
Mientras que, en rendimiento educativo, según informes de la UNESCO de 2026, nuestro país presenta retrocesos en habilidades de lectura a nivel primaria y mantiene un rezago tecnológico en las aulas. Y cuatro de cada 10 jóvenes no terminan la educación media.
Otro dato duro es que más de la mitad de los estudiantes de 15 años no alcanza el nivel básico de competencia en matemáticas, aunado a la falta de una estrategia educativa sólida y la baja educación básica.
Estos datos provienen de evaluaciones de 2022-2025 que reflejan un deterioro educativo de más de una década.
Recordemos que desde la época de los romanos, los gobernantes calmaban al pueblo con “pan y circo” (panem et circenses), comida básica y entretenimiento, circo y gladiadores, para evitar rebeliones y desviar la atención de la política; hoy en día es el Campeonato Mundial de Fútbol.
Morena lo revive (como también lo hicieron varios regímenes anteriores), cuyo símbolo es la manipulación con sus conferencias del pueblo y las millonarias mañaneras, que también ocultan.
El origen de esta frase fue acuñado desde el siglo X por el poeta latino Juvenal en su Sátira X (aproximadamente 100 años después de Cristo), para criticar que el pueblo romano, antes poderoso, se conformaba con poco a cambio de perder su participación política. Cualquier coincidencia con el pueblo de México es pura fantasía.
Los emperadores —en esos tiempos— distribuían alimentos gratuitos; hoy distribuyen dinero de los impuestos para mantener a la ciudadanía satisfecha y distraída de los problemas reales como la corrupción o la desigualdad. Ahora es la terrible inseguridad que padecemos por el indiscriminado crecimiento del crimen organizado en todas sus modalidades y que sigue apoderándose de las 32 entidades federativas.
CON MORENA DESAPARECIÓ LA TRANSPARENCIA
Sin lugar a dudas, el líder (in)moral de Morena y de la autollamada cuarta transformación, el depredador de la democracia, de las instituciones autónomas y de la desaparición de los Tres Poderes de la Unión, Andrés Manuel López Obrador, quien en tan solo seis años trituró lo logrado por todas y todos los mexicanos, pasará a los anales de la historia de nuestro vapuleado país como el presidente constitucional (lamentablemente) que, con su desbordada mitomanía e incontinencia verborréica, trituró nuestra Carta Magna, haciéndola añicos.
Este despedazamiento de 110 de los 130 artículos constitucionales, que supuestamente sirven para el beneficio de los más de 130 millones de mexicanos, en complicidad y sumisa obediencia de la Cámara de Diputados, cuyas mayorías integradas por Morena y sus rémoras del PT y los kiwis del PVEM le aprobaron sin discusión, desobediencia y sin quitarle una coma a cada una de las iniciativas enviadas a las LXIV, LXV y LXVI Legislaturas Federales, acabaron con la democracia para darle paso a una dictadura inconclusa hasta hoy. Pero sus votos en favor de esas perversas iniciativas del tabasqueño serán sus propios verdugos en un futuro inmediato, pues el destino también los alcanzará.
Las instituciones democráticas que nos costaron más de tres décadas construir a todos los mexicanos fueron extinguidas a fines de 2024, con la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia, quien obedeció al pie de la letra las instrucciones enviadas por AMLO:
INAI (Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos Personales), cuyas funciones eran transparentar toda información emanada de cualquier Poder, secretaría o dependencia.
La desaparición ha dejado un gran vacío en la vigilancia del acceso a la información pública, por lo que debilitó la capacidad para obligar a las autoridades a transparentar datos de interés público.
Por supuesto que hoy en día no existen criterios homogéneos en temas de moda como corrupción, sus megaproyectos cuyos presupuestos han rebasado hasta el quíntuple su presupuesto, en materia de seguridad y las decenas de miles de desaparecidos.
En dicho contexto, las solicitudes ciudadanas de información bajaron 30 por ciento entre 2024 y 2025, tras tener varios años consecutivos con más de un millón de peticiones anuales.
Con Morena, la democracia se acabó. El INAI está adscrito a la Secretaría de Gobernación.
Con la desaparición del INAI, de igual manera se suprimieron más de 10 institutos locales de transparencia en igual número de entidades federativas.
COFECE (Comisión Federal de Competencia Económica) es un apéndice de la Secretaría de Economía.
IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones): sus funciones pasaron a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), cuyas labores eran medir escrupulosamente políticas públicas y fungir como termómetro efectivo, tuvo sus funciones absorbidas por el INEGI.
CRE (Comisión Reguladora de Energía) y la CNH (Comisión Nacional de Hidrocarburos) fueron integradas a la Secretaría de Energía.
MEJOREDU (Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación): sus funciones pasaron a la extinta (¿?) Secretaría de Educación, cuyo titular, Mario Carrillo Delgado, es soberbio, prepotente, pero sobre todo inepto e ignorante.
Por supuesto que el motivo, más bien el pretexto, de la desaparición de estos organismos fue la famosa y engañosa “austeridad” para gastar esos recursos en lo que se les pegó la gana. Como siempre: falacias, mentiras y engaños al “pueblo sabio”, al que una gran mayoría ya no les cree sus corruptelas.
Tampoco podemos olvidar los 109 fideicomisos extinguidos con 68 mil millones de pesos que fueron “reasignados”.
Es preciso mencionar que, si algo les ha sobrado a las declaraciones de AMLO, Sheinbaum y secuaces, son mentiras desbordadas; siempre lanzan acusaciones sin prueba alguna, que ya son mal vistas por decenas de millones de mexicanos.
Por supuesto que la finalidad de la desaparición de dichas instituciones autónomas por parte de AMLO, Claudia Sheinbaum, Morena y la 4T tuvo el objetivo de impedir que algún organismo obtuviera información para registrar datos, demostrar y corroborar sus atrocidades y fraudes, acompañados y bañados de una desmedida corrupción que impera en estos dos regímenes de corte totalitario e izquierdista, y no dejar huella, aparentemente, de sus pillerías.
Así pues, los más de 130 millones de mexicanos nos enfrentamos a un gobierno morenista y cuatroteísta desorganizado, con una falta de coordinación absoluta entre todo el gabinete, por la inexperiencia demostrada en asuntos de administración y políticas públicas. Siguen sin cohesionarse entre ellos, no hay liderazgo y continúan teniendo muchas asignaturas pendientes.
No han podido resolver los severos problemas en materia de seguridad —van más de 230 mil personas asesinadas—; los homicidios, aunque publiquen cifras maquilladas y alegres, no paran.
El crimen organizado, en todas sus modalidades, sigue incendiando al país; está imparable. En crecimiento económico seguimos estancados; no hay inversiones ni de empresarios nacionales ni internacionales por la falta de certeza jurídica ni garantías, debido al desbordado crimen organizado, aunado a un SAT que sigue cada día abriendo más las fauces de tiburón.
Y, como colofón, están los más de seis narcogobernadores que no tienen un ápice de vergüenza, ya que su cinismo se desborda al solicitar licencia a sus respectivas cámaras de diputados locales para separarse de su encargo.
El sistema de salud sigue siendo ineficiente. Absurda y mentirosamente, AMLO aseguró que “México tenía un sistema de salud mejor que Dinamarca”, cuando no hay camas disponibles para miles de pacientes a nivel nacional, las instalaciones de los hospitales del IMSS se inundan con los torrenciales aguaceros y continúa el desabasto de medicamentos.
El panorama sigue ennegrecido para los más de 130 millones de mexicanos, por la pasividad e inacción irresponsable de un régimen que no atiende los severos problemas que nos aquejan.
Esperemos que reaccionen, que pongan orden y sean eficientes, que dejen las indecisiones y titubeos, porque ya le demostraron a todos los habitantes de las 32 entidades federativas, en siete años y ocho meses de estar en la palestra, que no es lo mismo ser gobierno que oposición.

