“Solo le pedía a Dios encontrar viva a mi hija”: sobreviviente de los terremotos en Venezuela
DigitalMex - Periodismo Confiable

“Solo le pedía a Dios encontrar viva a mi hija”: sobreviviente de los terremotos en Venezuela

Miércoles, 04 Noviembre 2026 17:36 Escrito por 
Kirya Ramos sobrevivió a los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026 y convirtió su casa en refugio para familias y rescatistas. Kirya Ramos sobrevivió a los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026 y convirtió su casa en refugio para familias y rescatistas. Foto: Diana Mancilla Álvarez

Madrid/ España

Durante 24 horas recorrió calles cubiertas de escombros, edificios derrumbados e incendios, sin saber si su hija seguía con vida. Kirya Ramos, sobreviviente de los dos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026, recuerda que mientras intentaba abrirse paso entre la destrucción de Catia La Mar, en el estado de La Guaira, solo tenía una petición a Dios: encontrar viva a su hija, con quien no había podido comunicarse.

Aquel miércoles, dos movimientos telúricos de magnitud 7.2 y 7.5 golpearon el norte de Venezuela con apenas 33 segundos de diferencia. El primero ocurrió a las 18:04 horas, tiempo local, cerca de San Felipe, en Yaracuy; el segundo se registró a las 18:05 horas frente a las costas de La Guaira, cerca de Catia La Mar, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Ramos, presidenta de la Fundación Integral Comunitaria Un Mundo Ideal (FICUMI), relató en entrevista para DigitalMex que se encontraba fuera de su domicilio cuando ocurrieron los terremotos. Viajaba en su automóvil por carretera, pero ya no pudo regresar a casa. Las comunicaciones quedaron interrumpidas y el trayecto de vuelta se convirtió en una travesía de un día entero.

“Lo único que le pedía a Dios era encontrar a mi hija viva”.

Así recuerda las escenas de la tragedia que encontró a cada paso rumbo a su hogar.

Al llegar a Catia La Mar vio edificios partidos, comercios destruidos y calles bloqueadas por toneladas de escombros. La zona estaba irreconocible. El área donde se encontraba la fiscalía estatal, a escasos metros de su vivienda, había desaparecido.

Recorrer unos 800 metros se convirtió en uno de los momentos más angustiantes de su vida. Todo lo que conocía estaba derruido. Sin embargo, al llegar a su calle encontró algo inesperado: las seis casas de aquella cuadra permanecían en pie, incluida la suya.

Entonces escuchó una voz que puso fin a las horas de incertidumbre.

“¡Mamá, aquí estoy!”, gritó su hija, de 33 años, quien tampoco sabía si su madre había sobrevivido.

El reencuentro ocurrió en medio de una emergencia que estaba lejos de terminar.

Las réplicas continuaban, no había electricidad ni agua y, posteriormente, una falsa alerta de tsunami desató el pánico entre los habitantes de la zona costera.

Todas y todos ahora debían tratar de ponerse a salvo de lo que podría todavía hacer más dura la tragedia que enfrentaban. Había terror y desesperación.

Ramos recordó haber visto a mujeres embarazadas y personas mayores caer mientras buscaban alejarse del mar. Aunque la alerta resultó falsa, en ese momento nadie sabía qué podía ocurrir. Las calles estaban llenas de personas que buscaban refugio y trataban de localizar a sus seres queridos.

Conforme transcurrieron los días, comenzaron a conocerse historias de vecinos desaparecidos y familias atrapadas bajo los edificios. Una de sus amigas, profesora universitaria, vivía en un inmueble que quedó destruido.

Su hija también sufrió una fuerte crisis emocional después de presenciar escenas de personas heridas y atrapadas entre los escombros, por lo que tuvo que salir del estado para recibir atención terapéutica.

venezuela 2 1

Su casa se convirtió en refugio para 88 rescatistas

Frente a la magnitud de la emergencia, Ramos decidió abrir las puertas de su vivienda, una de las pocas que habían resistido en su entorno. Sus siete habitaciones y tres baños comenzaron a utilizarse para apoyar a mujeres, familias y personas que necesitaban un lugar seguro.

“Aquí lloramos después, pero tú trae a tus hijos, tú trae a la otra y vamos a ver qué hacemos”, recordó que les dijo a quienes acudieron en busca de ayuda.

Cinco días después de los terremotos recibió una llamada desde Caracas. Un grupo de 33 especialistas en rescate necesitaba alojamiento para continuar con las labores de búsqueda de sobrevivientes.

Aunque no tenía suficientes camas, ofreció el espacio disponible y se comprometió a preparar sus alimentos.

“Ellos van a ser 33 personas haciendo cosas por el estado y por la gente. Yo voy a ser una haciendo por ellos”, explicó.

Con el paso de los días, su vivienda llegó a recibir a 88 rescatistas, mientras ella continuó con el trabajo comunitario que realiza desde hace casi tres décadas.

Niños huérfanos y madres que siguen buscando a sus hijos

Ramos explicó que su fundación, con presencia en siete estados venezolanos, trabaja desde hace 29 años en la formación integral de mujeres, especialmente de aquellas que han sufrido violencia, así como en programas de fortalecimiento familiar y educación en valores.

Después de los terremotos, parte de sus esfuerzos se concentró en atender a mujeres que perdieron familiares y colaborar con organizaciones dedicadas al cuidado de menores que se quedaron sin padre y sin madre a consecuencia de los sismos.

Según su testimonio, existen albergues que atienden a cientos de niñas y niños, mientras numerosas madres continúan buscando a sus hijos.

Ramos también enfrentó la tragedia de 1999 en Venezuela. Señaló que las emergencias atraviesan distintas etapas y que una de las más difíciles comienza cuando disminuye la ayuda humanitaria.

Explicó que durante los primeros meses hubo una importante respuesta de organizaciones religiosas, voluntarios y ciudadanos, pero después muchos tuvieron que retirarse por falta de recursos o para retomar sus actividades.

A su juicio, esta situación ha dejado a numerosas familias en condiciones de vulnerabilidad, sin vivienda y con necesidades que todavía no han sido atendidas. También consideró que las autoridades quedaron rebasadas ante la magnitud de la emergencia.

Por ello, hizo un llamado a la comunidad internacional para que la atención sobre Venezuela no desaparezca conforme transcurran los meses.

Con la voz entrecortada por los recuerdos, pidió que la ayuda no se detenga:

“Necesitamos que los ojos del mundo, de nuestros vecinos, de los latinos, de los europeos, no nos dejen solos”.

Para Ramos, encontrar viva a su hija fue el momento más importante de aquellas primeras 24 horas. Sin embargo, la experiencia también marcó el inicio de una nueva responsabilidad: ayudar a quienes, después de los terremotos, todavía esperan reencontrarse con sus familiares o reconstruir sus vidas.

Datos

¿Quién es Kirya Ramos?
Es la presidenta de la Fundación Integral Comunitaria Un Mundo Ideal (FICUMI) y sobreviviente de los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026.

¿Cuánto tiempo tardó en reencontrarse con su hija?
Pasaron 24 horas antes de que lograra llegar a su casa y encontrarla con vida.

¿Cómo ayudó a los afectados por los terremotos?
Abrió su vivienda para recibir a familias y personas que necesitaban refugio. Posteriormente, alojó a 88 rescatistas que participaban en las labores de emergencia.

Rescatan con vida a guardia de seguridad tras ocho días bajo los escombros en Venezuela

Visto 929 veces
Valora este artículo
(0 votos)