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El parque estatal Sierra de Guadalupe y sus reglas

Lunes, 12 Agosto 2019 00:10 Escrito por 
El parque estatal Sierra de Guadalupe y sus reglas Naturismo y salud

Quien por ignorancia pretenda llevar a cabo de manera unilateral cualquier actividad en el área natural protegida Sierra de Guadalupe, sólo porque cree que es un parque nacional, está equivocado. Este espacio ecológico cuenta con un decreto y un programa de manejo que debe ser respetado pues no sólo está regulado por las leyes ambientales mexiquenses sino protegido por la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de México. Este parque cuenta además con la tenencia de la tierra que aún está en manos de propietarios privados o de al menos dieciséis ejidos.

Toda actividad ya sea recreativa o de mejoras ecológicas en esa área natural protegida está reglamentada y protocolizada bajo la supervisión de la Delegación Tultitlán a cargo del ingeniero Gerardo Valverde, en representación de la Coordinación General de Conservación Ecológica que dirige el biólogo Jorge Pedro Flores Marker quien, a su vez, representa a la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de México.

Quien no cuente con un protocolo de la Secretaría de Medio Ambiente, mediante sus oficinas representativas, y lleve a cabo actividades que sean consideradas de daño ecológico a los distintos ecosistemas o hábitats del parque se expone a hacerse acreedor de una demanda que puede ir desde el ministerio público hasta la misma Procuraduría de Protección al Ambiente del estado de México.

Pero una de las principales reglas que se nos ha indicado a las asociaciones civiles ambientalistas reconocidas, ante notario público y las autoridades federales y estatales mediante un protocolo que habla de casi dos décadas de trabajo ambiental, es que antes de proponer o llevar a cabo cualquier actividad o proyecto es tener la autorización del dueño de la tierra a través de las autoridades correspondientes. Se exige respeto tanto al propietario como a los reglamentos, el programa de manejo y al mismo decreto emitido en 1976 por el entonces gobernador Jorge Jiménez Cantú.

Quien lleve a cabo actividades o acciones por mutuo propio que puedan afectar los distintos ecosistemas en Sierra de Guadalupe se expone a un reclamo de los propietarios de la tierra, ya sean ejidatarios o poseedor privado; a una llamada de atención por parte de la policía agreste a fin de que si no tiene carta protocolizada se retire, o a un desalojo por parte del a policía estatal, que podría acabar en una demanda por daño ambiental si se comprueba que al pisar terrenos no autorizados hubo afectación al medio ambiente.

El parque estatal Sierra de Guadalupe tiene reglas y un personal especializado tanto administrativo como de campo como los guardaparques que hay que respetar. El parque Sierra de Guadalupe no es un sitio inerte. Este año las autoridades ambientales y los grupos ambientalistas, fundaciones y empresas importantes han llevado a cabo decenas de reforestaciones por lo que ya hay varios miles de árboles plantados y quien dañe tan sólo uno aunque sea por accidente ya está cometiendo un delito ambiental.

En la actual administración del gobernador Alfredo del Mazo Maza se crearon nuevas normas técnicas estatales ambientales sobre manejo de arbolado y áreas verdes urbanas. Bajo esas nuevas reglas legales ahora está penado no sólo podar un árbol sin autorización sino que además ya no se puede podar cualquier árbol. Hay especies vedadas como como varias especies de pinos otras considerados nativos o regionales.

Una foto de una poda o tala ilegal es suficiente para poder denunciar a quien por iniciativa propia, sin la autorización correspondiente, le meta mano a árboles considerados intocables en dicha norma técnica de la cual Franature ya recibió cursos y cuenta con el cd entregado a los grupos ambientalistas por el gobierno del estado de México a través de la Secretaría del Medio Ambiente. Pero ignorar la ley y sus reglamentos no excluye a nadie de responsabilidad.

¡Extra! ¡Extra!

La experimentada brigada de parques y jardines del ayuntamiento de Coacalco se dio cita en el parque Los Pirules para no sólo podar y limpiar el área como cada año a petición del Consejo de Participación Ciudadana que dirige la licenciada Lucila Vázquez Córdova, sino que además, por instrucciones de “más arriba”, se empezaron a borrar “signos del pasado”, al estilo de la caída del muro de Berlín, por lo que no sólo se retiró propaganda del partido que antes de MORENA gobernó Coacalco, sino que se quitaron los portabasureros y otras estructuras que fueron instalados en la era montielista. Los vecinos esperan un verdadero rescate y las mejoras prometidas para el parque del actual presidente municipal, Darwin Eslava, o sea, más realidad. Veremos si este año, con el coletazo del más agresivo huracán, dicho parque no se inunda de aguas negras de la barranca Los Acuales poniendo en peligro la salud de sus visitantes y vecinos.

*Presidente de la ONG Franature

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Víctor M. Zendejas Orozco

Naturismo y salud