Toluca la capital definitiva en el Ambiente Cultural

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Toluca la capital definitiva en el Ambiente Cultural

Domingo, 28 Junio 2020 00:16 Escrito por 

Historias de Familia

José María Luis Mora se refiere a la inercia intelectual que reinaba en el Estado de México durante los primeros años de la Independencia, sin embargo, al fijarse los Poderes locales en Toluca, da comienzo una amplia labor de difusión con la instalación de la primera imprenta del Instituto Científico y Literario.

“…. La educación se hallaba en el mayor abandono: las escuelas de primeras letras eran escasas, mal dotadas y peor dirigidas, sin estímulo alguno para los preceptores, ni fomento para los niños; un celo indiscreto que reconocía por principio la buena fe, pero no por esto era menos perjudicial, impedía la circulación de los libros secando con esto las fuentes de la ilustración pública.”

José Luis Mora

Primera Imprenta Oficial

La ciudad de Toluca se contó entre las poblaciones que desconocieron las prerrogativas del arte tipográfico durante el régimen español, no así, hacia los últimos días de la guerra de Independencia, en que accidentalmente se imprimió en la ciudad.

Hacia el 1º de agosto de 1821, Agustín de Iturbide desde la Hacienda de San Martinito en el actual estado de Michoacán, ordenó a Ramón Rayón que comentara a Mariano Magán, impresor insurgente, situado en esos días en Zitácuaro, se trasladara a la brevedad posible junto con la imprenta a su cargo, a la ciudad de Toluca, “para que esta, esté más inmediata y pronta para lo que se ofrece a cada instante y reciba e imprima todo papel que con tal objeto le envíen los señores coroneles don Luis Quintanar o don Anastasio Bustamante; en concepto de que traslado esta orden al Tte. Coronel don Ramón Rayón para que franquee a Magán, los auxilios necesarios tanto para su viaje, cuanto para establecerse en Toluca………”.

Consecuencia de esta orden, fue la traslación de la imprenta en referencia a Toluca; lugar donde seguramente funcionó escasos días. Un solo impreso realizado por Magán, en Toluca, se conoce. Se trata del opúsculo escrito por Andrés Quintana Roo, bajo el siguiente título:

Contestación a la proclama del Excelentísimo señor don Juan O'Donojú. Toluca, Agosto 12 de 1821.

La imprenta había sido adquirida por el capitán José María Magán, del P, Joaquín Furlong en la ciudad de Puebla. De este lugar fue llevada a Iguala, bajo el cuidado del propio Magán y del sargento Victoriano Ortega, impresor de oficio. Más tarde Iturbide ordenó su traslado a Tlacotepec, de ahí fue llevada al cerro de Barrabás. Después paso a Zitácuaro y en seguida a Toluca.

Esta misma imprenta fue a Tepotzotlán en agosto del mismo año, lugar donde fueron reconcentradas las prensas iturbidistas.

Hasta aquí las noticias recogidas sobre la accidental manifestación tipográfica en la ciudad de Toluca, durante los días que precedieron al fin de la dominación española en México.

Por lo que toca a las causas principales que sustrajeron a Toluca del beneficio de una imprenta permanente, no ya en el periodo virreinal, sino en los primeros nueve años del México Independiente; podemos explicarla con los argumentos que siguen:

A raíz de creada la República Federal en 1824, la ciudad de México fue escogida para residir en ella los Poderes del Estado de México; ocupando Toluca, consecuentemente, lugar secundario en su vida política.

Duraron los Poderes locales en México hasta los primeros días de 1827, época en que se trasladaron a Texcoco, permanecieron en este lugar algunos meses y pasaron a residir hacia mediados del mismo año (1827) a la población de Tlalpan, mejor conocida entonces como San Agustín de las Cuevas. Su estancia en este lugar duró hasta mediados del año de 1830, fecha en que se escogió a Toluca como el lugar que albergaría a las autoridades del Estado.

Mientras el gobierno residió en México, Texcoco y en algún tiempo en Tlalpan, las impresiones oficiales eran ordenadas a talleres metropolitanos, entre los que cabe citarse los de Mariano Galván Rivera, Alejandro Valdez y Martín Rivera. La imprenta de este último fue la que con más regularidad desempeñó esos trabajos, ya que el mismo gobierno le hizo entrega de importante cantidad de tipo y demás enseres conexos con las artes gráficas, traídos exprofeso de la ciudad de Finlandia.

Al fijar su residencia los Poderes del Estado de México, a mediados de 1827 en Tlalpan, se instaló la primera imprenta oficial con que contó el gobierno de la entidad.

Hoy hablaremos de un personaje nacido en nuestra Toluca, aunque sus raíces provienen del sur del estado: Texcaltitlán (Tixca)……..

El realizó una gran carrera dentro de la administración pública y política así como en la iniciativa privada y académica: él se llama don Jaime Almazán Delgado, qepd.

Hijo de doña Elvira Delgado y Refugio Almazán Millán (hermano de doña Elvira Almazán Millán esposa de don Mariano Salgado Vilchis padres de la gran dinastía Salgado Almazán), don Jaime nació un 4 de Diciembre de 1934 en nuestra ciudad de Toluca, porque en Texcaltitlán de donde son originarios sus padres, no había infraestructura para que su madre recibiera la atención adecuada durante al alumbramiento, quedándose desde ese momento a vivir en Toluca, recordando con mucho cariño el Barrio de la Merced donde radicó y donde todo se reducía a unas cuadras a la redonda para visitar el Templo de la Merced, el Jardín de los Hombres Ilustres, la Casa del Diezmo, en lo que hoy es la calle de Morelos y Pedro Ascencio.

Hombre probo a carta cabal, enérgico, trabajador y de excepcionales cualidades varoniles, así como sincero y convencido, a base de esfuerzo y carácter realizó sus primeros estudios en una escuela confesional que aún existe, la Escuela Montessori, antes ubicada donde hoy se encuentra el Poder Legislativo, este inmueble era rentado a las monjas de la congregación de Misioneras de la Purísima Virgen María, por una familia de descendencia rusa. Así mismo realizó parte de sus estudios primarios en el Instituto privado Rodolfo Soto (crónica ya escrita) que se ubicaba en la calle de Juárez entre las calles de lo que hoy es avenida Instituto Científico y Literario, y avenida Morelos (otrora Mina), pero sus padres posteriormente lo transferirieron a la escuela pública Lázaro Cárdenas que era una institución de los tres grandes centros educativos que se hicieron en aquella época. Comentó don Jaime que en esta escuela la profesora Esperanza Torres dejó huella en él así como en muchas generaciones.

En relación a lo anterior en el año de 1947 a la edad de 11 años Don Jaime ingresa al Instituto Científico y Literario, que unos pocos años antes había obtenido su autonomía por lo que los estudios eran distintos, impregnados de liberalismo. Nuestra ciudad fue receptáculo de la cultura del liberalismo, era una población sede de ricos agricultores, dueños de ranchos, haciendas, era una ciudad que a finales del siglo XIX y principios del XX, tenía inversión extranjera, incluso los talleres familiares poseían buen estatus. Había fábricas de cigarros, cerillos, la última gran cigarrera de Toluca lo fue la famosa y referente “Tabacalera Mexicana”, además también se encontraba la Cervecería que hacía La Victoria.

Dentro del Instituto, había grandes maestros como: Luis Gutiérrez, Fernando Aguilar “El Torito” (tuve la suerte de que fuera mi director en la Secundaria Número Uno "Miguel Hidalgo y Costilla" por dos años a finales de los 60`s), Marcelino Suarez, Juan Rosas Talavera, Adrián Ortega (quien fuera un gran director de Educación Publica del gobierno del estado) y Guillermo Servín Ménez (todo un icono en la Literatura del Estado de México).

Así con el tiempo don Jaime y compañeros se transformaron de niños a adolescentes y de adolescentes a jóvenes, pues estudiaron tres años de secundaria y dos de preparatoria. Para el año de 1953 Almazán se traslada a la ciudad de México (otrora Distrito Federal) a estudiar Diplomacia en la escuela de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM) aunque solo fue por dos años, porque la Facultad de Jurisprudencia se trasladó a Ciudad Universitaria lo que complicaba llegar hasta el lugar además de que su padre se enferma y al ser único varón de cinco hermanos (Meche, Blanca, Mago y Cristy Almazán Delgado), decide regresar a nuestra Toluca continuando sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México UAEMex (otrora UAEM), destacándose como uno de los mejores alumnos y por lo tanto uno de los primeros en graduarse de la generación, siendo maestro adjunto aun siendo estudiante, titulándose en el año de 1960.

Dentro de su desarrollo profesional empezó a trabajar en el prestigiado despacho del estimado y muy querido por mi familia licenciado Guillermo Molina Reyes, quien más tarde, lo ayudó a abrir su propio despacho, sin embargo tiempo después se molesta el licenciado Molina con él porque a don Jaime le ofrecen un cargo dentro del Poder Judicial como juez, comentándole el licenciado Molina que si aceptaba ahí se quedaría que no evolucionaría, sentencia que lo hizo retirarse del Poder Judicial pocos años después, iniciando una vida activa tanto en el litigio como en la administración pública y política, convirtiéndose en subprocurador de Justicia en 1968 cuando era gobernador del estado el licenciado Juan Fernández Albarrán y al frente de la procuraduría (hoy fiscalía) el también muy estimado por mi familia licenciado Leopoldo Velasco Mercado. A excepción de las administraciones del doctor Jorge Jiménez Cantú (1975-1981) y el licenciado Arturo Montiel Rojas (1999-2005) trabajó en el gobierno estatal dedicándose al litigio llegando a ser presidente del Colegio de Abogados.

Fundó un despacho corporativo, “Jurídico Asociados", despacho que tenía muy buenos abogados en materia laboral como don Antonio Gómez Alcántara (quien fue secretario del Trabajo en la administración del licenciado Emilio Chuayffet Chemor), quien actualmente está a cargo del despacho, Mario Pastrana y Marco Antonio Navas y Navas (quien también fungió como secretario del Trabajo) ambos Mario y Marco Antonio fueron presidentes de la Junta de Conciliación y Arbitraje.

Don Jaime fungió como presidente municipal de Toluca de 1982-1984 durante la administración de don Alfredo del Mazo González, diputado federal por la XLVIII Legislatura del Estado de México; magistrado del Tribunal Superior de Justicia; presidente del Tribunal Fiscal del Estado de México; presidente del Tribunal de lo Contencioso y Administrativo del Estado de México; director General de Asociaciones Religiosas de la Secretaría de Gobernación del gobierno federal; comisionado de los Derechos Humanos de Estado de México; director Jurídico de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP y Empresas Conexas de la República Mexicana; director Jurídico de la Universidad Autónoma del Estado de México; Abogado de CANACINTRA y Cámara de Comercio; presidente de la Academia Mexicana de Derecho Fiscal en el Estado de México; presidente del Colegio de Abogados del Estado de México, A.C; miembro de número de la International Fiscal Association; Consejero del Instituto de Administración Publica del Estado de México; presidente de la academia Mexiquense de Jurisprudencia Guillermo Molina Reyes, entre otros puestos; ejerció la docencia como profesor de Historia de las doctrinas económicas, teoría del Estado y Derecho Municipal en la Facultad de Derecho de la UAEMex, así como profesor de Derecho Administrativo en la División de Estudios Superiores de la Facultad de Contaduría, Administración y Economía de la misma UAEMex.

Almazán a su paso como secretario de Educación del gobierno del Estado de México (1989) en la administración del Licenciado Ignacio Pichardo Pagaza (qepd), se tuvo un gran auge en la creación de museos llegando así a ser Toluca la ciudad en el país con que más museos cuenta, así es como se construyeron siete museos, pues Toluca contaba con uno antiquísimo, porfiriano, donde hoy luce el majestuoso Palacio del Gobierno (que para su edificación 1967 se tuvieron que demoler el Archivo Histórico del Estado, el Museo del Estado de México, la Biblioteca Pública y el callejón del Pípila entre otros inmuebles, donde en la actualidad podemos admirar en sus muros interiores, la obra de cuatro maestros de la plástica mexicana : Luis Nishizawa Flores, Leopoldo Flores Valdez, Ismael Ramos Huitrón y Ulises Licea).

Gracias a la gran visión y bondad del licenciado Ignacio Pichardo Pagaza se tuvo la oportunidad de crear siete museos siendo el primero el José María Velasco (donde tuve la oportunidad en una plática sostenida con la estimada Chela Chávez Gómez qepd, que en ese inmueble en la planta alta a mano derecha habían vivido de recién casados sus papás don Felipe Chávez Becerril y doña Mila Gómez de Chávez), luego el Felipe Santiago Gutiérrez, Museo Taller Nishizawa, el de la Estampa en sus dos vertientes y el de Numismática, aunque el licenciado Chuayffet, como secretario de Educación, ya había hecho lo suyo con los museos del Centro Cultural Mexiquense.

Por otro lado don Jaime recuerda las famosas mascaradas. Comentó en su momento que por todo los llevaban a la cárcel, pero ellos se desquitaban en las mascaradas que hacían en la Universidad. Nunca Almazán perteneció al grupo “Los Vampiros”, a pesar de ser unos de los mejores estudiantes de la UAEMex, aunque simpatizó porque gracias a ellos se defendió la autonomía de la Universidad, preservaron ésta cuando a los pobres directores les imponía condiciones el gobierno. Ayudaron a Juan Josefat Pichardo Cruz a transformar el Instituto Científico y Literario en Universidad Autónoma, convirtiéndose Pichardo Cruz, en el último director del Instituto y primer rector de la Universidad. A "Los Vampiros" los lideraba Adolfo Estrada Montiel, todos los hermanos Benítez Treviño (Daniel, Rolando y Humberto), Carlos González quien fue director del Hospital General. Antes que ellos había otro grupo mucho más rudo que ellos, llamados “Los Venenosos” ellos lograron la Autonomía, "Los Vampiros" la preservaron, entre el grupo de "Los Venenosos" estaban Molina Reyes, Uribe, los Azuara, los Barquín, gente destacada en todos los sectores. Nuestra Máxima Casa de Estudios dio y sigue dando grandes talentos.

Al estimado don Jaime Almazán Delgado le sobreviven su esposa la distinguida dama María Teresa de la Rosa Palomino viuda de Almazán y sus cuatro hijos María Teresa, Ana Luisa, Jaime y Víctor Almazán de la Rosa dejándoles un gran legado.

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Gerardo R. Ozuna

Toluca: Rescatando identidad