Toluca/Estado de México
Especialistas en educación, psicología y comunicación advirtieron que el uso intensivo de redes sociales está asociado con un incremento de ansiedad, depresión, adicción digital y deterioro cognitivo en niñas, niños y adolescentes. Durante la mesa “Sin Enredos, las y los Niños sin Redes”, realizada en la Cámara de Diputados del Estado de México, coincidieron en que el fenómeno ya configura una crisis de salud mental con impacto documentado en menores de edad.
Una generación hiperconectada con atención fragmentada
Carlos Liñán Rivera, presidente de la Asociación de Escuelas Particulares del Estado de México, describió a una generación “extraordinariamente conectada, pero desconectada de su entorno”. Señaló que en las escuelas se observan dificultades de atención, alteraciones del sueño, problemas de socialización y dependencia de la validación digital.
El directivo sostuvo que el problema no recae en un solo actor. “Esto es un desafío conjunto”, afirmó, al insistir en la corresponsabilidad entre familias, escuelas, autoridades y plataformas digitales. Respaldó la iniciativa del diputado Mariano Camacho San Martín, que propone prohibir la creación de perfiles en redes sociales a menores de 12 años y establecer acompañamiento parental en etapas posteriores.

Atención reducida y adicción digital en el aula
Beatriz Díaz Gómez, vicepresidenta de la AEPEM y directora de INEDIB, advirtió que el uso de dispositivos móviles dentro del aula altera el proceso de enseñanza-aprendizaje. Explicó que la atención, considerada por pedagogos como la condición inicial del aprendizaje, se ve severamente afectada por la exposición constante a estímulos digitales.
Presentó datos de desempeño atencional: en menores de 15 años la capacidad de concentración se reduce a 47 segundos, mientras que en mayores de esa edad apenas alcanza dos minutos y medio. Atribuyó este fenómeno al consumo continuo de contenidos breves y a la lógica de recompensas inmediatas de las plataformas.
Díaz Gómez también alertó sobre efectos físicos y sociales: disminución del lenguaje, reducción de conversaciones significativas y afectaciones en la construcción de identidad. Señaló que el uso excesivo puede reducir hasta en 120 mil palabras anuales la interacción verbal de los menores.
“Epidemia de enfermedades mentales” y datos globales
Diana Álvarez-Macías, especialista del ITAM, presentó uno de los diagnósticos más amplios de la mesa. Sostuvo que las redes sociales, por su diseño adictivo y mecanismos de manipulación emocional, están asociadas con un incremento de problemas de salud mental en jóvenes.
Citó estudios que muestran que la intensidad del uso se relaciona con síntomas depresivos en adolescentes. Expuso que investigaciones internacionales han documentado que hasta 40% de la población presenta conductas adictivas digitales, con un promedio de casi cuatro horas diarias de uso de pantallas en adultos y 49% de dependencia a redes sociales.
Álvarez-Macías advirtió que el fenómeno ha sido descrito por especialistas como una “epidemia de enfermedades mentales” entre jóvenes. Señaló que entre 2010 y 2018 la ansiedad aumentó 134% y la depresión 106% en adolescentes, con mayor impacto en mujeres debido a algoritmos de comparación social y presión de popularidad.
Añadió que estudios del neurocientífico Michel Desmurget documentan que niños de dos años ya consumen hasta tres horas diarias de pantalla, los de ocho años cinco horas y los adolescentes hasta siete horas diarias.
Riesgo de suicidio y crisis silenciosa
Alejandro Gutiérrez Cedeño, especialista de la Universidad Autónoma del Estado de México, advirtió que la salud mental enfrenta una crisis silenciosa. Señaló que 80% de la población urbana presenta algún nivel de neurosis, entendida como desequilibrio emocional.
Explicó que este estado puede derivar en ansiedad, obsesiones, adicciones y trastornos psicosomáticos como gastritis, colitis o migrañas. Advirtió que estos cuadros pueden escalar hacia depresión y conductas suicidas.
El especialista alertó que el uso de redes sociales se asocia con baja autoestima, autolesiones y riesgo suicida. Citó estimaciones internacionales que indican que por cada joven que se suicida, entre cinco y seis presentan intentos o ideación suicida.
También refirió que organismos internacionales han documentado más de 16 millones de jóvenes con trastornos mentales vinculados a entornos digitales, así como una correlación directa con el aumento de suicidios en menores de 16 años.
Un caso de extorsión digital
Durante la mesa, Claudia Susana Gómez Luna relató el caso de su hija Daniela, quien fue víctima de una plataforma digital que ofrecía empleo. Tras entregar datos personales y bancarios, la joven fue extorsionada. La presión derivó en su suicidio.
El testimonio fue presentado como ejemplo de los riesgos de contacto con desconocidos y manipulación en entornos digitales.
Corresponsabilidad y regulación
Diana Mancilla Álvarez, moderadora de mesa, presentó algunas conclusiones generales. Señaló que los principales riesgos identificados incluyen exposición a contenidos violentos o sexualizados, ciberacoso, retos virales, pérdida de privacidad y afectaciones emocionales.
Indicó que el diseño de las plataformas —como el desplazamiento infinito, las notificaciones y la reproducción automática— incrementa el uso compulsivo.
Las mesas coincidieron en que no existe una solución única. Se propuso establecer límites de edad, fortalecer la alfabetización digital, promover la mediación familiar y exigir responsabilidad a las plataformas tecnológicas.
También se reconoció que las redes sociales tienen beneficios en comunicación, aprendizaje y socialización, por lo que el reto consiste en evitar su uso problemático sin eliminar su acceso.
El cierre del encuentro subrayó que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere la participación conjunta de familias, escuelas, Estado y empresas tecnológicas, en un contexto donde la evidencia científica apunta a un impacto creciente en la salud mental juvenil.
Datos
¿Qué propone la iniciativa sobre redes sociales para menores en Edoméx?
La propuesta plantea prohibir la creación de perfiles en redes sociales a menores de 12 años y establecer acompañamiento parental en edades posteriores.
¿Qué consecuencias puede tener el uso excesivo de redes sociales en menores?
Los especialistas señalaron problemas de concentración y sueño, ansiedad, depresión, adicción digital, baja autoestima, autolesiones y riesgo suicida.
¿Qué medidas plantean para proteger a niñas, niños y adolescentes?
Entre las propuestas están establecer límites de edad, fortalecer la educación digital, promover la supervisión familiar y exigir mayor responsabilidad a las plataformas tecnológicas.
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