Estado de México
Tras realizar un vuelo operativo de reconocimiento a bordo del UH-60A Black Hawk de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), DigitalMex pudo constatar parte de la labor que existe detrás de cada operación: el reconocimiento del terreno desde el aire, la toma de fotografías y videos, la ubicación mediante coordenadas y la coordinación permanente con los elementos que se encuentran en tierra.
El Black Hawk ya no es solamente la aeronave que fue presentada en junio; actualmente vuela sobre territorio mexiquense y participa en tareas de reconocimiento y operativos, principalmente en zonas donde la geografía puede complicar el acceso terrestre. Desde el aire, los elementos pueden identificar puntos de interés y transmitir la información al personal en tierra para que sea verificada y se determine cómo actuar.

Black Hawk refuerza operativos en Edoméx
En entrevista con DigitalMex, Luis Gerardo Ávila Guzmán, titular de la Fuerza Especial de Seguridad y coordinador de los grupos tácticos de la Policía Estatal, explicó que la aeronave llegó a tierras mexiquenses el 19 de junio de 2026 y fue presentada oficialmente el 22 de junio. Desde entonces, se han realizado aproximadamente 12 vuelos de reconocimiento, localización y operaciones tácticas en diferentes puntos de la entidad.
“Nuestra maestra gobernadora, Delfina Gómez Álvarez, así como el secretario de Seguridad, Cristóbal Castañeda Camarillo, y el subsecretario de Policía Estatal, Carlos Alberto Hernández Leyva, están haciendo un esfuerzo magnífico a través de la adquisición tanto de tecnología como de material, equipo y adiestramiento del personal para poder llevar a cabo de forma óptima las operaciones y así servir mejor a todos los mexiquenses”, detalló.

Durante un vuelo operativo de reconocimiento, el trabajo comienza desde las alturas. Los elementos realizan un mapeo del terreno, toman fotografías y videos, marcan coordenadas y posteriormente transmiten la información al personal que se encuentra en tierra, encargado de verificar los puntos.
“Llevamos a cabo operaciones con gente de tierra; ahora ya tenemos ojos tanto en aire como en tierra y se hace una conjunción de operaciones”, afirmó Ávila Guzmán.
Entre las tareas que ya ha realizado la aeronave se encuentran el reconocimiento y ubicación de objetivos y campamentos, además del apoyo a distintos operativos. De acuerdo con el mando policial, algunos despliegues tácticos realizados en el sur del Estado de México han derivado en detenciones y aseguramiento de armas.
La rapidez es otra de las ventajas de contar con esta capacidad aérea. El UH-60A puede llegar a las zonas sur y oriente del Estado de México en aproximadamente 20 a 25 minutos, lo que permite ampliar la capacidad de respuesta de las autoridades estatales en regiones de difícil acceso o consideradas de alto impacto.
Nueve elementos que pueden bajar del cielo a una zona de difícil acceso
El UH-60A trabaja de manera coordinada con el Equipo Táctico de Reacción Aeromóvil (TETRA). En un vuelo táctico participan normalmente nueve elementos: un comandante y dos equipos de intervención, todos capacitados para realizar operaciones desde la aeronave.
“Estos elementos están capacitados para realizar operaciones en la aeronave para localizar, ubicar, reconocer y llevar a cabo operaciones de alto impacto”, explicó el coordinador.

Su preparación incluyó aproximadamente dos meses de adiestramiento en la Universidad Mexiquense de Seguridad, institución dependiente de la Secretaría de Seguridad, con personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) encargado de capacitarlos para realizar operaciones aeromóviles.
Una de las capacidades que exige mayor preparación es la inserción táctica mediante cuerda, conocida como fast rope. Cuando las condiciones del terreno impiden que el helicóptero aterrice, los elementos pueden descender rápidamente desde la aeronave mediante cuerdas de hasta 10 metros de longitud para llegar a sitios donde el acceso por tierra resulta complicado.
No es una tarea sencilla. Los elementos utilizan equipo especializado que ronda los 18 kilogramos de peso, además de las herramientas y armamento necesarios para cada misión. Durante el vuelo, algunos permanecen sujetos mediante arneses cerca de las compuertas abiertas, lo que les permite mantener visibilidad de los costados y del terreno, además de estar preparados para posibles despliegues, dependiendo de la operación.

Tecnología y entrenamiento para operaciones aéreas
El potencial del Black Hawk, explicó Ávila Guzmán, no depende únicamente de las características de la aeronave, sino de la combinación entre su tecnología y el entrenamiento de quienes la operan.
“La aeronave cuenta con la tecnología más avanzada; su aviónica y sus características, desde que fue adquirida, están siendo explotadas al máximo y, aunado al equipo de reacción aeromóvil que tenemos aquí en la coordinación, se conjunta el trabajo con las características de la aeronave, la capacidad y el entrenamiento que tiene el personal”, señaló.
La SSEM mantiene además coordinación con autoridades federales, estatales y municipales mediante convenios de colaboración. En los trabajos realizados en el sur de la entidad, el personal estatal también se ha apoyado con elementos de la Sedena.
La aeronave cuenta con un hangar de la Secretaría de Seguridad en el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) y, de acuerdo con el mando policial, tiene los permisos correspondientes para realizar vuelos en territorio mexiquense conforme a la normatividad mexicana.
Para Ávila Guzmán, el fortalecimiento de esta capacidad aérea también implica mantener una preparación constante de los policías.
“Tenemos que tener constantemente adiestrada a la gente; es fundamental la valentía y las ganas de servir al pueblo mexiquense”, expresó.
Después de observar de cerca uno de estos vuelos, queda claro que detrás de la imagen de un Black Hawk surcando el cielo existe una operación coordinada: personal especializado, tecnología, comunicación, reconocimiento aéreo y elementos en tierra que convierten la información obtenida desde las alturas en acciones concretas.
“La importancia de la aeronave en este tipo de actividades”, explicó el mando, está en que ahora la Policía Estatal puede trabajar simultáneamente desde el aire y el terreno para “optimizar cualquier tipo de misión o actividad que se nos encomiende a través de la Secretaría de Seguridad del Estado de México”.

Cabe destacar que las Fuerzas Especiales forman parte de la Subsecretaría de Policía Estatal y están conformadas por un promedio de mil 316 policías, de acuerdo con los datos proporcionados por Ávila Guzmán. De ellos, 366 son mujeres y 950 hombres. Dentro de esta estructura se encuentran el Equipo Táctico de Reacción Aeromóvil (TETRA), los equipos de reacción inmediata de la Fuerza Especial de Seguridad (FES), las unidades de alta montaña y la Unidad K9, cuyos elementos caninos participan en labores de búsqueda y localización de cadáveres, protección y detección de narcóticos, entre otras funciones.
La incorporación del UH-60A Black Hawk suma así una nueva capacidad a esta estructura especializada: llevar los ojos de la Policía Estatal hasta el aire y acercar a sus elementos a lugares donde el terreno, la distancia o el tiempo pueden marcar la diferencia.
Datos:
¿Cuándo comenzó a operar el Black Hawk en Edomex?
La aeronave llegó el 19 de junio de 2026, fue presentada el 22 de junio y desde entonces realizó aproximadamente 12 vuelos.
¿Qué tareas realiza el Black Hawk durante los operativos?
Participa en reconocimiento y ubicación de objetivos y campamentos, además de apoyar operativos en zonas de difícil acceso terrestre.
¿Cuántos elementos participan en un vuelo táctico?
Normalmente participan nueve elementos del TETRA, integrados por un comandante y dos equipos de intervención capacitados para operaciones desde la aeronave.
Video: Caen 3 en el sur del Edoméx tras vuelo operativo del Black Hawk

