El mensaje que desnuda la contradicción
DigitalMex - Periodismo Confiable
Publicado en Opinión

El mensaje que desnuda la contradicción

Miércoles, 26 Agosto 2026 00:10 Escrito por 
Lo bueno, lo malo y lo serio Lo bueno, lo malo y lo serio Alfredo Albíter González

El mensaje que publicó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a través de la red social X, a propósito del tema que involucra al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no tiene desperdicio alguno. No se puede dejar de lado, sin embargo, que este tuvo su origen en la soberana determinación del sinaloense.

Rubén Rocha Moya, el gris gobernador y ahora apestado morenista, tuvo la osadía de regresar a su cargo como gobernador después de 112 días de haberse ausentado; empujado por la seguridad, según lo manifestó, de que no se le había comprobado que hubiese cometido delito alguno.

Bueno, y en estricto sentido, Rocha tiene razón con lo que dice, porque empata con lo que ha estado declarando la mandataria cada que se le pregunta sobre el tema de la extradición del personaje hacia Estados Unidos para enfrentar a la justicia americana. Si no se le ha comprobado nada y según él hasta la propia Fiscalía General de la República así lo había asegurado, entonces, en uso de la razón exclusiva e íntima de sus pensamientos, no habría motivo por el cual no podía regresar a su cargo por el que fue “electo”.

Suena lógico y aparentemente así lo entendió. Pero volviendo a la realidad y no haciendo caso al cuento que pretenden imponer por parte del régimen que gobierna; no es creíble, por ningún lado, que tal decisión la haya tomado en solitario. No. Eso no lo cree ni el más inocente morenista.

Es por ese motivo y por las circunstancias que hoy envuelven al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y que lleva su mismo nombre, Andrés Manuel López Beltrán, que muchos consideran que Rocha fue empujado a tomar esa decisión por así solicitárselo el propio López Obrador. De esa idea surgen una impresionante cantidad de supuestos que buscan dar tantas explicaciones como se puedan.

Ante tal condición, la titular del Ejecutivo federal tuvo que alejarse por un momento de la visión de todos para reflexionar y planear su postura ante tal infortunio. No es poco lo que tenía para reflexionar. Su autoridad fue enviada al suelo. Más bien, parece ser más un intento de golpe de Estado. Por eso se vio obligada a analizar su reacción pública.

No obstante, muchos esperaban un mensaje por parte de Sheinbaum dirigido al pueblo de México para marcar distancias y explicar qué es lo que había decidido hacer con respecto a tal atrevimiento. Pero no, no ofreció el esperado discurso y ni mucho menos. Únicamente envió su pequeño discurso por medio de X y ya. Así. Nada más.

Para alguien que se toma su tiempo para hablar todos los días de los diferentes temas que le importan, un breve escrito no coincide con ese accionar diario, y la deja muy mal parada, a pesar de que se sabía que llegando el lunes inmediato se presentaría en su conferencia mañanera. Aunque, de acuerdo a cómo abordó el tema, se puede decir que todo vuelve a la normalidad.

Sin embargo, no puede ser así. El agravio es demasiado grande como para minimizarlo; a la par, no se sabe la verdadera reacción del vecino y socio del norte. Claudia Sheinbaum lo sabe, su expresión lo dice. No está cómoda y las cosas se le pueden complicar más de lo calculado, ya que se encuentra entre la espada y la pared. Por un lado: el gobierno gringo y por el otro: su mentor.

Y es precisamente el segundo en el que se debe poner la mayor atención. Según la redacción, la mandataria dijo: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino de la ambición desnuda del poder por el poder. Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia…” Es una joya, pero ¿a quién se refería? ¿A Rocha Moya? Porque bien le acomoda la referencia, toda, al exmandatario López Obrador.

Y continuamos: “…El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza. Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”. Bueno, hasta parece que el comunicado fue escrito por un opositor a López y al régimen.

Las ambiciones personales saltan a la vista; los hijos del expresidente se han encargado de exhibirlas sin reparo. El futuro está comprometido con una deuda exorbitante. La educación de los infantes mexicanos cayó en un terrible agujero de dogmatismo. La esperanza perdió su nombre y, lo más contundente, la referencia de: “…por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”. Debe entenderse que llámese como se llame el personaje o grupo, México está primero y antes que nadie: ¿cuándo lo va a aplicar? Porque una cosa es decirlo, en este caso escribirlo, y otra muy distinta, hacerlo.

Sí, la misiva de la presidenta aplica para Rubén Rocha Moya, pero también para el expresidente Andrés Manuel López Obrador, sin duda. Y para todos aquellos que se sienten la encarnación del pueblo, porque durante los últimos ocho años la nueva élite política se la ha pasado defendiendo principios y haciendo todo lo contrario.

Visto 68 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Más en esta categoría: « Sinaloa en disputa
Alfredo Albíter González

Lo bueno, lo malo y lo serio