¿Solo es un salón o un privilegio cínico?
DigitalMex - Periodismo Confiable
Publicado en Opinión

¿Solo es un salón o un privilegio cínico?

Viernes, 06 Febrero 2026 00:10 Escrito por 
Ganando Espacios Ganando Espacios Noemí Muñoz

Llega la cuesta de enero y todos buscan que termine lo más pronto posible. En el Senado no fue así. Morena había proclamado un plan de austeridad y retiró los servicios que se consideraban excesivos para los legisladores. Sin embargo, ahora se reabrió el salón de belleza que sirve para que las senadoras se arreglen. Si no es un problema y es un servicio, como algunas afirman, ¿por qué está escondido el salón?

Laura Itzel Castillo aseguró que muchas legisladoras vienen de otros estados y se les dificulta arreglarse, por lo que la estética puede apoyar a que estén presentables en el Senado. Además, dijo que el servicio no es gratuito, por lo que cada senadora se hace cargo del costo de su arreglo personal.

Aun así, la clandestinidad con la que se hacen las cosas denota un motivo distinto o quizá la certeza de que se está haciendo algo mal. Quizá en el fondo hay un poco de conciencia sobre todos aquellos mexicanos que tienen que viajar hasta cuatro horas en transporte público y no tienen los recursos para llegar sin frizz a sus trabajos.

Tal vez la conciencia sí llegó a las senadoras y no querían presumir sus aparatos de alta gama, en un momento en el que la canasta básica está por los cielos y, si no alcanza para huevo, mucho menos para una secadora que nos haga estar presentables.

No importa si ellas pagan el champú y el tinte. ¿Cómo es posible que estemos discutiendo este tema y no cómo hacer más equitativos los salarios?

La austeridad es un baño de color que se aplican los nuevos gobiernos. La verdadera austeridad es la que vivimos las demás mexicanas, que buscamos el corte más barato para poder comprar más cosas en el súper o un litro más de gasolina.

Esa austeridad no pinta el cabello de los legisladores, retoca los discursos, le pone luces a las palabras. Es lamentable que estén más preocupadas por cómo se ven en sus curules que por lo que logran gestionar.

No podemos quejarnos de tener senadoras desarregladas; sí desocupadas, sí indiferentes, pero jamás con el cabello mal peinado.

Su prioridad es clara. Y quisiera dejar en claro que no es que se arreglen, sino que parecen vivir en una burbuja diferente donde los privilegios son notorios. Son una élite que puede costear la cercanía no solo de un salón de belleza, sino también un seguro médico de gastos mayores, ese estatus que 44.5 millones de mexicanos, de acuerdo con el INEGI, no tienen servicio médico.

No es un peinado, es lo que viene con ello: prestaciones, bonos anuales, dietas millonarias, mientras todo lo demás ni siquiera llega a paquete básico para los mexicanos.

Visto 68 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Noemí Muñoz

Ganando espacios