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Publicado en Opinión

Formas de hacer comunicación social

Lunes, 15 Abril 2019 00:08 Escrito por 
Formas de hacer comunicación social Con singular alegría

Qué forma tan extraña tiene el nuevo gobierno, de manejar la comunicación social. Yo no la entiendo ni un ápice. Si yo fuera la comunicadora del Señor presidente, jamás -pero nunca en la vida- lo expondría diario a que lo pudiera –quienquiera que fuera- señalar por ninguna cuestión que dijo y luego ya no.

Como sucedió con su subsecretario de Hacienda y que el desmintió; o con las cifras de muertes en el país, por las que Jorge Ramos le cuestionó -aún parado junto a él- y que eran distintas a las que le dio Alfonso Durazo.

Está dándonos dos versiones distintas de varias cosas. Y ahora lo más difícil de entender, claro, para los que de verdad saben, es elevar de 11 a 16 a los ministros de la Corte Como reforma integral del poder judicial de la federación. Control absoluto de ese poder. Ya tiene la mayoría del Congreso de la Unión. Tiene la mayoría de los Congresos de los Estados.

Tiene a hombres y mujeres situados estratégicamente en las distintas secretarías, aún del muy exhibido hace dos semanas Marcelo Ebrard, que allí está aún sin que lo dejen irse. Pero lo más importante, es que tiene al pueblo con él: están 30 millones de mexicanos.

Entonces... ¿usted cree que a éstos les importe un ápice si su líder afirma que sus mismos trabajadores cercanos no están diciendo lo correcto, si ven diario al único ser que es el eje central de este país, y que se llama Tata Andrés.

Muy probablemente esté bien medido que él salga -hora y media a cuadro- en conferencias de prensa, sabiéndolo todo y si no… le importa un ápice, vuelve a rectificar y punto. Es estar presente todo el tiempo y en cualquier circunstancia. Cosa rara y extraña. Pero creen que así funciona y que lo están haciendo bien.

Otra cosa distinta:

Nuestra forma de incidir en la historia de la gente que nos rodea es escribiéndola. Pero también que te lean. En general puede afirmarse que el que percibe el cariño es el que a su vez lo entrega. Dice Sabines que todo acto de amor es testimonio permanente.

El ser feliz es el que no siente el fracaso de ninguna unidad, el que no bifurca su personalidad en contra suya ni se alza contra el mundo. El que se siente ciudadano del universo y goza en libertad del espectáculo que le brinda y de las alegrías que le propone, sin temor a la muerte, ya que no se juzga separado de los que le suceden. En esta profunda e instintiva unión con la corriente de la vida se encuentra la verdadera felicidad. El día de mañana estará lleno de sorpresas, hecho que debemos tomar con elegancia.

¿Y de las mujeres qué?

¿Por qué no volteamos el sartén y pensamos que todos los programas establecidos para la mujer desde el gobierno y organizaciones no gubernamentales, deben ser entendidos desde la perspectiva de género? Pensar: ¿qué les podemos nosotros dar a ellas? ¿Qué es lo que necesitan de nosotros y no nosotros de ellas?

Estoy detrás de un escritorio y me pregunto cómo me siento con relación a ser parte de la “burocracia” de este México de hoy. De este Estado de México. Y trato de entender cómo esta parte -crema y nata- de la burocracia puede servir -dentro de la teoría general de sistemas y la teoría de la administración pública- a la gente.

¿Cuál es la finalidad de sentarme con estas mujeres que reclaman a diario un pedazo de tierra, educación, cultura, bienestar, salud, trabajo o simplemente dignidad? ¿Les estoy sirviendo a ellas, o ellas me están sirviendo para hacer un trabajo, una línea de investigación, o para pararme simplemente el cuello a su imagen y semejanza? ¿Qué?

Esa es la utilidad que le sirve a una organización. Si yo sé que le puede servir más mi trabajo a las mujeres y a la organización que represento y en la que trabajo, mi meta está cumplida. Es cuestión superada. Analizar si las uso, si este trabajo me dota de poder o no, pero para servirlas. ¿O es simbólico todo?

Pero si yo puedo resolver los problemas por la asociación a la que pertenezco y usar el poder que tengo para hacer algo por ellas, la asociación sirve y yo también. Así pues, pensaré que el trabajo valió la pena.

Muchos programas para mujeres. Pero también muchos problemas de las mujeres que nadie resuelve. ¿Uno de ellos? Se nos están embarazando las niñas a muy temprana edad. Y eso es una gran tragedia. Pero yo les dejé hace 25 años una Cartilla de Planificación Familiar, junto con una enorme Coordinación General del mismo tema, y de sopetón el sexenio que siguió, decidió quitarlas. Es muy triste, pero aquí nadie atiende a pies juntillas el significado de la palabra vida. ¿Hasta cuándo?

 

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Gilda Montaño

Con singular alegría