¿Les interesan los derechos de los niños al Juez Séptimo familiar, de Izcalli, y Sexto Familiar, en Atizapán?

DigitalMex - Periodismo Confiable

Publicado en Opinión

¿Les interesan los derechos de los niños al Juez Séptimo familiar, de Izcalli, y Sexto Familiar, en Atizapán?

Viernes, 10 Enero 2020 00:06 Escrito por 
¿Les interesan los derechos de los niños al Juez Séptimo familiar, de Izcalli, y Sexto Familiar, en Atizapán? Hablando Derecho

Hola a todos mis muy queridos amigos, ¿cómo les fue en su regreso al trabajo, a la escuela, a sus actividades?, espero que muy bien, y que así sea para todos en este año, y ¡para siempre!, hoy es el santo de Gonzalo, por eso felicito a todas las personas que tengan ese nombre tan bonito y elegante, ya sean adultos, niños, o estén en otras dimensiones, les mando un fuerte abrazo en donde quiera que haya Chalos, una vez cumplidas las felicitaciones para convivir de manera correcta, vamos a platicar.

Ahora vamos a chismear sobre la aplicación de la ley en materia familiar en el bonito Estado de México, vamos a cotorrear sobre el término interés superior del menor, para algunos es un principio en el Derecho, para otros una facultad, que se relaciona con los niñ@s, lo que pretende este concepto es que en cualquier situación, hecho, discusión, sombrerazos, o proceso judicial, siempre los favorecidos sean la chavos, ya se lo que me van a decir, Levi, eso suena a separación, rompimiento, o divorcio.

Lo más importante son las criaturas uno como sea, ¿no?, si hay divorcio, separación, o desapareces, y ya no vuelves a ver a tu domadora, o peor es nada, hay que pensar en las bendiciones, pero, hay tres intenciones cuando entramos en un proceso judicial, juicio, litigio, pleito, sí, mis amigos, aunque no lo crean son tres, la primera es del que demanda, mejor conocido como actor, la segunda del demandando, y la tercera es la del Juez, sí, aunque no lo crean, el Juzgador también tiene su intención.

En el caso del que demanda y al que es demandando, está claro, cada quien busca llevar agua para su molino, alguno de ellos puede alegar violencia familiar, y ¡pum!, se activa la maquinaria jurídica, para evitar que vean al chamac@, pero ¿por qué se pone en marcha todo el peso de la ley?, pues quiere decir que alguien se quiere pasar de la raya, ponerle las peras a peso, ya sea pegando, insultando, no permitiendo que vean a la bendición, puede ser que hasta le hablen mal de uno de los padres con el niño, entra cualquier tipo de agresión.

En ese caso está justificado que se arranquen con todo los juzgadores y las autoridades pertinentes, pero ¿qué pasa cuando alguno de los padres se le ocurre por sentirse muy salsa y alegar violencia cuando no hay?, es cuando les comento que cada quien trata de jalar agua para su molino, y es con el puro fin y objetivo de hacerle manita de puerco para que el otro padre, de su brazo a torcer y acceda a las peticiones coherentes o incoherentes dentro del juicio, para saberlo, esta cañón.

Meter a la criatura para que la cuña apriete, aunque sea del mismo palo, a Caracas, está difícil, decir que hay violencia familiar para que no puedan ver a la criatura, sí, mis amigos, así las cosas, por eso pónganse abuzados, no hay que ser, la figura de violencia familiar no es para llevar agua a su molino, es para proteger a las familias del abusador, como dice mi buen amigo el Buki: ¿a dónde vamos a parar?, si decimos que hay violencia cuando no la hay, poniéndonos exigentes en el derecho, eso se llama fraude a la ley, que es algo así como cuando usas las leyes sabiendo que estas mintiendo.

Pero ¿qué hacen los jueces?, sí, esas súper personas que andan vestidas de color negro mejor llamada toga, que su chamba es resolver puras maravillas como las que les acabo de comentar, para poner unos ejemplos los jueces: Séptimo Familiar en Cuautitlán Izcalli, así como nuestro amigo el Juez Sexto Familiar de Atizapunk, (que les comente hace dos semanas), estos juzgadores ¿cómo ven el interés superior del niño?, si a los padres ya les valió mandarina en gajos ese derecho de los chamac@s.

Parece que el maestro de estos dos jueces (uno de Cuautitlán Izcalli y el otro de Atizapán), de Teoría del Proceso en la universidad fue Poncio Pilato, porque les enseño a lavarse las manos muy bien, sí, mis amigos, les platicaba que también influía su postura que eran tres intenciones, la del Juzgador, es algo así como perlocutiva, es decir que no te habla claro, que no te pide o te dice las cosas como son, como quien dice no te habla de bigotes, indica algo pero hace otra cosa, comenta que resuelve pero retrasa el juicio.

Esta intención como quién dice está oculta no pretenden que se vea, y ¿cuál es esta intención? Me pregunto, miren esta es la estrategia del Juez Séptimo familiar en Cuautitlán Izcalli, y Juez Sexto Familiar en Atizapán, en caso de que alguno de los padres demande violencia familiar con el afán de restringir las visitas o la convivencia, sin que exista violencia familiar, pues déjenlos que sigan mintiendo, total el niño nada más no puede ver a uno de los padres, y así tenemos muchos asuntos, una más al tigre Antonio.

Los Jueces piensan, presionamos a uno de los padres para evitar resolver el fondo o concluir el asunto, juico, ya sea que lo pueda ver dos horas a la semana en el Centro de Convivencia Familiar para acabarla de regar en Ecatepec, ¿qué no pasa en Ecatepec?, entonces presionamos duro, y así tenemos la intención escondida de no resolver y ellos se ponen de acuerdo, total ¿cuánto pueden aguantar?, uno de ellos no esta conviviendo con su niñ@, ese comportamiento viola el interés superior del niño.

Lejos de ayudar a la protección del interés superior del niñ@, y hacer su chamba, el Juez Séptimo Familiar en Izcalli y Sexto Familiar en Atizapán, también transgreden derechos humanos, que fácil es que lo diga yo, pero no, también un juez de Distrito en Naucalpan, les declaro inconstitucional su comportamiento, es decir falta de aplicar la constitución conforme a los derechos humanos, en este caso el interés superior del menor, ya que no puede convivir con uno de los padres, porque al otro, se le ocurrió decir que había violencia familiar.

Así las cosas, así el chisme, la figura de violencia familiar es una figura noble que pretende proteger a la familia, pero algunos padres la utilizan para evitar que conviva el niñ@, y los jueces se lavan las manos, dejando que uno de los padres, el que no puede ver al chamac@, termine por acceder a todas las peticiones que solicite el padre que interpuso la violencia familiar, porque es más fácil presionar para que lleguen a un acuerdo que resolver conforme a derecho.

En este caso no es mejor un mal arreglo que un buen pleito, pues la violencia familiar se la hacen al niño mediante fraude a la ley, y el interés superior del niño, no interesa, lo que interesa es que la chamba salga rápido, justicia pronta y expedita aunque sea malita, mis amigos, buzos caperuzos, esto no puede estar pasando en el bonito Estado de México, hay que tomar cartas en el asunto, no se dejen sorprender, son niñ@s.

Así tenemos que el interés superior del niño, significa: acuérdense primero las criaturas, y la perlocución habla de: cuando tienen una persona tiene intención de algo pero no lo hablan de manera clara, y los individuos que emiten un mensaje esperan un resultado diferente del que debería formalmente ser, en el caso que les platico de los jueces familiares tienen la intención de permitir la presión a uno de los padres para que se arreglen y no resuelvan, estos conceptos y consejos les doy, porque su amigo Levi, yo soy, ¡amortz y paz!

*Doctor en Derecho por la UNAM, con Mención Honorifica, y Posdoctorado en la Universidad Autónoma de Querétaro, profesor de Derecho Constitucional y Argumentación Jurídica en el Posgrado en Derecho de la UNAM, investigador en materia de derechos humanos.

Visto 3977 veces
Valora este artículo
(13 votos)