El Inspector Rebus: ¿Ya viste esa cosa?

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El Inspector Rebus: ¿Ya viste esa cosa?

Domingo, 25 Abril 2021 03:45 Escrito por 
Javier Ortiz de Montellano Javier Ortiz de Montellano Articulista invitado

La palabra rebus viene del latín res que quiere decir cosa y rebus es cosas, una cosa por otra. Es la idea de que una imagen pueda representar más que el objeto mismo.

Lo primero que aprende uno en civismo es que República es la res pública, la cosa o asunto público. Y como buenos descendientes del Imperio Romano -vía el accidental encontronazo de Colon y España con México- usamos la palabra cosa para tantas cosas como los romanos lo hacían.

 

 

Los romanos hasta convirtieron la llamada República en Imperio, dictador mediante, como los españoles la transformaron en monarquía o lo que sea esa cosa que entienden ahora por res pública. En México, la República se convirtió en una Dictadura Perfecta (pero afortunadamente no eterna) que se transformó en Monarquía Sexenal, cosa a la que últimamente se ha dado en llamar Democracia.

La palabra cosa puede utilizarse para casi todo, pero frecuentemente la usamos en vez de objeto (¨pásame esa cosa¨); ser (¨¿qué es esa cosa? ¨), y así por el estilo con asunto, negocio, tema, caso, situación, condición, circunstancia (Ortega y Gasset podría decir ¨Yo Soy Yo Y Mi Cosa (Circunstancia), Y Si No La Salvo A Ella, No Me Salvo Yo¨).

También decimos cosa por algo hecho (¨¿Quién hizo esta cosa? ¨); realidad (¨¿Qué es la realidad de las cosas? ¨), propiedad, posesión, bien, beneficio, ventaja, ganancia, causa, litigio, tema, argumento, trama, campaña, guerra, batalla, enfrentamiento, etc. Hoy preferimos decir ¨esa cosa ¨ en vez de mencionar al maldito bicho invisible del Coronavirus (que provoca esa temible cosa llamada enfermedad Covid19).

Yo tropecé con esa cosa, la palabra rebus, por mi gran ¨cultura¨ televisiva (¡Qué Cosa!), al encontrarme en la programación con Rebus, una serie de detectives que se presentó en la televisión británica en la primera década del siglo 21, y años después aquí. Está basada en las novelas del Inspector Rebus, del autor escocés Ian Rankin (puede verse en Prime Video de Amazon).

Antes de eso, no tenía ni la menor idea de lo que significaba Rebus y tuve que ir a consultar, ya no a esa cosa que antes se nombraba diccionario y gracias a Dios no tenía anuncios sino a una nueva cosa que hoy se llama buscador, vía el sabiondo Google, que ya paga impuestos, al menos en Australia, por el bombardeo de esas odiosas cosas en internet que llaman anuncios (los ¨creativos¨ dicen que es In-for-ma-ción) y que interrumpen o bloquean la feliz invención de la continua lectura lineal.

Así averigüé que la palabra rebus también significa acertijo y además se usó en el Imperio Romano para designar a los agentes del servicio policial (agentes in rebus). Por eso el apellido del Inspector John Rebus es más que apropiado para la serie, pues es un policía que descifra los casos (cosas) como si fueran acertijos.

 

 

Usted sabe que el Acertijo está basado en la combinación de letras, dibujos, números u otros signos gráficos con objeto de que los sonidos o significados que representan formen palabras o una frase que hay que adivinar.

Se considera que la interpretación por rebus o acertijos jugó un papel importante en el desarrollo de la escritura, como agente primario que explica el paso de las escrituras ideográficas a las alfabéticas.

Breve apéndice (que el lector apresurado puede saltarse por su cuenta y riesgo) sobre el rebus en la escritura.

El rebus es también conocido como principio de homofonía o principio jeroglífico, es un recurso que se usó en los orígenes de las escrituras logofonográficas o jeroglíficas, según el cual algunos símbolos fueron creados para representar conceptos abstractos que no podían ser representados gráficamente, pero que fonéticamente eran similares al sonido del objeto elegido.

Al principio, la escritura de palabras se basaba en gran medida en signos pictográficos que representaban objetos concretos. Las palabras que no se pueden representar fácilmente por medio de una imagen, como los nombres propios y las palabras funcionales, eran difíciles de escribir y el acertijo (rebus) proporcionó los medios para superar esta limitación.

Mediante un pictograma, que es un dibujo convencionalizado que representa un objeto de manera simplificada, se logra transmitir, de este modo, una información. Los pictogramas son independientes de cualquier lengua particular porque no representan palabras sino realidades. Por ejemplo, un pictograma del sol (que es una realidad) más un dibujo de un dado (objeto real), transmitiría el concepto Soldado (en español).

Otros ejemplos: COBRA [Pictograma de ese tipo de serpiente] o “Cobra la factura” (del verbo “cobrar”).

LOBO-ROSA-QUESERÍA [Con los 3 logogramas correspondientes] “Lo borrosa que sería”.

La función principal de la escritura es la comunicación, poder expresar lo que sentimos, lo que deseamos, lo que pensamos. Sin embargo, hasta llegar a este proceso tan avanzado han tenido que transcurrir muchos siglos, teniendo en cuenta que cada lengua se ha fijado por diversas razones (políticas, religiosas, etc.), a veces ni siquiera lingüísticas. De hecho, el Rebus se encuentra detrás de todos los sistemas de escritura antiguos del mundo (cuneiforme, maya, egipcia y china).

Se considera así que el paso de la pre-escritura a la escritura se dio gracias a la aplicación del rebus, que consiste en el uso de signos logográficos que representan las palabras. Es decir, de jeroglíficos, de dibujar las formas del objeto que denominaría la palabra.

¿No recuerda esto al lenguaje de algunos mensajes actuales de internet? ¿Se podría decir que en el lenguaje de internet estamos regresando al origen primitivo?

Nota Final Prescindible, pero Interesante: Freud postuló que el acertijo era la base para descubrir el contenido latente del sueño. Escribió: "Un sueño es un rompecabezas de imágenes de este tipo y nuestros predecesores en el campo de la interpretación de los sueños han cometido el error de tratar el acertijo como una composición pictórica y, como tal, les ha parecido absurdo y sin valor" (La Interpretación de los Sueños, 1900).

Se vale soñar.


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Javier Ortiz de Montellano

Articulista invitado