El interés de López Obrador fue viajar a Cuba

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El interés de López Obrador fue viajar a Cuba

Miércoles, 11 Mayo 2022 00:45 Escrito por 
Alfredo Albiter González Alfredo Albiter González Lo bueno, lo malo y lo serio

La reciente gira internacional del presidente Andrés López Obrador a Centro América y el Caribe tuvo como finalidad reunirse con Miguel Diaz-Canel, presidente cubano, los demás países contemplados, únicamente cubrieron el itinerario de lo que se presumió como gira.

Sin embargo, el mandatario aprovechó el viaje para insistir que el problema de la situación migratoria se resuelve con sus programas sociales; esos que en México han dado cuenta que se encuentran infestados de malos manejos y obscuros resultados. La información de su implementación, solo se adivina por lo que se anuncia en las mañaneras desde palacio. La rendición de cuentas y las evaluaciones brillan por su ausencia.

De nuevo, como varias veces lo ha hecho, López Obrador vuelve a recordar que ha pedido al gobierno de Joe Biden que se invierta en esa parte del continente, y claro, con sus programas sociales, con los que piensa se logrará una contención de la migración como nunca antes se ha visto.

Tras la insistencia al respecto, puede caber la pregunta: ¿no es momento que López se dé por enterado que al gobierno gringo poco le importan sus programas sociales? Pero además, espera ser la estrella portadora de la buena noticia de la inversión estadounidense si es que ésta se da, ¿cree en verdad que no han revisado su implementación en nuestro país y muy posiblemente se han dado cuenta que no funcionan como él presume?

El gobierno de Estados Unidos está atento a todo lo que dice y hace uno de sus socios más importantes, y desde luego, está tomando nota. Pero pedir a Biden que sean contemplados: Cuba, Nicaragua y Venezuela, países que acusan serios problemas con las garantías de los derechos humanos, en la Cumbre de las Américas, es navegar en el medio del océano sin brújula y con el cielo nublado.

La presencia del mandatario en los países centroamericanos, no causaron el impacto que intenta el gobierno hacer creer al pueblo de México, incluso, el presidente salvadoreño Nayib Bukele parece haberle tomado la medida, que, aparte de sangalotearlo en un saludo que hace recordar al ex presidente estadounidense Donald Trump, pasándose de rosca con sus similares, sin rubor alguno, le recibió el regalo de los millones de dólares que el tabasqueño le ofreció para ampliar sus programas sociales. México, a través de su presidente ha sido timado.

El viaje que representó la tercer ocasión que sale el presidente del país, después de haber obedecido al llamado del expresidente estadounidense Donald Trump, y de su reunión con Joe Biden, concentró su interés en llegar a la Habana, para reunirse con Diaz-Canel, que parece fue el verdadero propósito de su gira.

Para nadie puede ser ya un secreto a estas alturas la admiración que siente López Obrador por las dictaduras, no por la ideología comunista, sino de aquellos países en los que la voluntad de una élite se impone por encima de cualquier forma de gobierno.

En este sentido, es natural que a López lo mueve el interés por impulsar a su movimiento al que le llama “Cuarta Transformación”. Por lo que reflexionando acerca de los resultados que el tabasqueño ha obtenido en las urnas en las ultimas votaciones; su aceptación, que no su popularidad; son dos cosas muy distintas, ha ido a la baja, como consecuencia lógica de su bajo rendimiento como titular del ejecutivo federal. No es casualidad, no existen logros que pueda presumir, la carestía, la inseguridad, la inflación, el aumento de la pobreza, la salud, entre otros, han sido un duro golpe a los mexicanos que honestamente confiaron en él y en sus promesas de campaña.

El formidable López Obrador adversario se desinfló en cuanto se sentó en la silla del águila, ya no fue ese combatiente que muchos temían por su capacidad y sagacidad para ponerle cara al presidente en turno y exigir lo que ahora él, no hace, como el de responderle a Trump por ejemplo, ya no es presidente, se trata únicamente de un ciudadano estadounidense más, ¿por qué no exigirle que mida sus palabras y deje de ofender, no a su persona, sino a la investidura presidencial?

Como mandatario es decepcionante su actitud, como intento de dictador provoca pavor, por el uso indiscriminado de la fuerza del Estado. Si es capaz de lanzar todo su poder en contra de sus adversarios y de periodistas que le son incómodos, ¿qué pueden esperar los demás?

Acostumbrado a imponerse de una forma o de otra, ha colonizado cada espacio independiente del que los mexicanos a través de la sociedad civil habían logrado. Con ellos, se había acotado la hegemonía que ejerció el partido único en el poder por más de 70 años, y parece que ese es su propósito, gobernar por otros más por medio de Morena. Ya no le tocará, pero cada vez se antoja más difícil quitárselo por la vía democrática.

Y es precisamente esa condición la que lo hizo viajar a Cuba. El oriundo de Macuspana hace cuentas de los votos incondicionales con los que aún cuenta. Las pasadas elecciones del 2021 le dieron un fuerte revés al perder su mayoría absoluta en el Congreso, así como gran parte de la que consideraba la cuna de su movimiento, la Ciudad de México. Le dolió y mucho, es la fecha que no lo supera y arremete cada que quiere en contra de aquellos que considera fueron determinantes para ese resultado, la clase media.

Después; la “Revocación de Mandato”, con la que se da cuenta que de su gran capital político sólo le quedan alrededor de 15 millones, de esos 30 que tanto presumió, por lo que busca recuperarse a como dé lugar. López Obrador siempre ha tenido en mente la reelección y no va a claudicar. Es por eso que anuncia la contratación de 500 médicos cubanos para que se internen en la selva de Guerrero, el objetivo es claro, adoctrinar a esa parte que siente suya para prepararla para el 2024, porque sabe que como va, puede perder la presidencia, y él, corre peligro de perder su libertad, por eso, echará toda la carne al asador. ¿Cuándo López Obrador ha aceptado una derrota democrática?

Mientras tanto, los verdaderos médicos mexicanos se sienten traicionados, minimizados, ofendidos e insultados. Después de estar al frente de la batalla en contra de la pandemia, y ser despedidos muchos de ellos, por absurdas razones, hoy tienen que ver con tristeza que vendrán médicos con el pretexto de que no los hay en México. Pero más parece pantalla, porque no vendrán a ejercer como tal, y eso, está pasando en las narices de todos, el objetivo final es retener a como dé lugar la presidencia y acabar con el INE, para instaurar lo que siempre ha sido su objetivo… El tiempo lo dirá.


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Alfredo Albíter González

Lo bueno, lo malo y lo serio