Las políticas, directrices, prioridades, planes, programas, estrategias y acciones que implican la toma de decisiones dentro de una organización, siempre -hasta que la Inteligencia Artificial tome el control- recaen en las personas, quienes son designadas para diseñarlas y ejecutarlas. El perfil académico y profesional de quienes ocupan las posiciones de mayor responsabilidad e incluso su forma de ver y sentir la vida, son determinantes para el éxito o el fracaso de esas decisiones.
Por ello, los cambios que realizó la rectora de la Universidad Autónoma del Estado de México, Martha Patricia Zarza Delgado, en las secretarías de Igualdad Sustantiva y Cuidados, Gobernanza, Identidad y Cultura, y Administración implican diferentes mensajes, además de ser una señal del rumbo que quiere darle a la institución.
En primer término: el haber hecho los cambios sin caer en la rumorología o las filtraciones a la prensa insinuando que alguien “no estaba cumpliendo con su responsabilidad”, que “no estaba a la altura del desafío” o que “no se conducía con lealtad”, envió un mensaje de fortaleza en su liderazgo, porque dejó en claro que ella es quien determina -o no- la continuidad del equipo.
En segundo lugar: el encabezar la conferencia de prensa para informar de los ajustes y responder a otras inquietudes de periodistas (que son naturales cuando se ofrece una conferencia), envía el mensaje de seguridad ante las decisiones y fortalece su acercamiento con quienes generan opinión.
Esa dinámica -dar la cara a los medios- ha sido característica de su gestión, aún en momentos de tensión, como cuando se advirtió que podía ingresar la fuerza pública para recuperar el edificio de Rectoría, ante la negativa de estudiantes que mantenían bajo control las instalaciones (suceso que, afortunadamente, no ocurrió y todo se resolvió a partir del diálogo y los acuerdos).
En el fondo de los cambios, la rectora designó a las personas titulares de una Secretaría -de reciente creación con el inicio de su administración- y de diferentes direcciones, algunas de las cuales -hay que enfatizar- no habían registrado renovación desde hace varios años, lo que ha sido interpretado al interior de la propia institución, como el reacomodo necesario para romper las inercias que ya tenían aletargada a la universidad.
En el caso de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados -creada en julio pasado como sello de esta administración-, inicialmente estuvo Miriam Sánchez Ángeles, quien dejó la responsabilidad por otros compromisos profesionales y fue designada Norma Baca Tavira, quien desde la etapa de campaña fue identificada como parte del “círculo rojo” de la rectora Zarza.
En la Secretaría de Gobernanza, que tiene como desafío esencial fomentar la construcción de acuerdos y avanzar en la resolución de problemas de manera colaborativa y respetuosa, se reforzó el equipo del titular, Jorge Vázquez Caicedo, a fin de modernizar y ampliar su operación en el Deporte Universitario, con la designación de Fernanda Villegas Rodríguez, como directora de esa área, que es clave en toda institución de Educación Superior.
Otro cambio estratégico ocurrió en la Dirección de Seguridad y Protección Universitaria, donde se incorporó Mario Arroyo Juárez, quien tendrá como tarea fundamental establecer un esquema de seguridad y protección con visión ciudadana, y que al mismo tiempo garantice una universidad “de puertas abiertas”, de manera que la protección sea pilar de la reconciliación y no sinónimo de persecución o acoso.
Por otra parte, a pesar de la desaparición de las instancias federales y estatal relacionadas con la transparencia y el acceso a la información, la rectora fortalece esa función, como un mecanismo de rendición de cuentas que dé claridad y certeza a la acción institucional, al designar a David Cardenas Álamo, como director de Transparencia Universitaria. Deberá hacer de la UAEMéx un ejemplo de cumplimiento de la normatividad, pulcritud y proactividad, protegiendo siempre los datos personales y fortaleciendo las políticas de Gobierno Universitario Digital.
En el caso de la Secretaría de Identidad y Cultura, la Dirección de Publicaciones Universitarias, identificada como un área fundamental para la promoción y difusión del trabajo cultural, académico y docente de la UAEMéx, deberá ampliar su presencia no solo al interior, sino al exterior de la comunidad auriverde, además de fortalecer y renovar el catálogo de publicaciones. Esta fue una de las áreas donde no se realizaba cambio desde hace varios años y se nombró a Ixchel Edith Díaz Porras.
Finalmente, ante el reto de fortalecer de manera inédita los procesos de digitalización institucional, en la dinámica de los nuevos tiempos, en la Secretaría de Administración se designó a Edgar Jardón Torres como director de Desarrollo Tecnológico y Comunicación.
En términos políticos, la rectora Zarza Delgado ha hecho el primer ajuste en su gabinete y en direcciones estratégicas de la UAEMéx, con lo que también envía un mensaje relevante a su equipo y a quienes colaboran en su administración: la evaluación es permanente y los cambios se hacen cuando ella lo considera necesario, así que también significó un apretón de tuercas para quienes cayeron en una zona de confort o no han comprendido la magnitud su responsabilidad, mostrando descuidos en su desempeño.
En algunos casos, esa falta de pericia ha sido muy evidente y la rectora no deja de observar y cambiar lo que sea necesario.
#TodoComunica
Hablando de la UAEMéx, parece que en algunos espacios siguen sin comprender que no es tarea exclusiva de la administración central atender y resolver las demandas de sus comunidades. Si los cuerpos directivos y administrativos de los diferentes espacios académicos no asumen plenamente sus responsabilidades, podrían recibir presiones que obliguen -quizá- su remoción.

