La frágil libertad
DigitalMex - Periodismo Confiable
Publicado en Opinión

La frágil libertad

Miércoles, 03 Junio 2026 00:05 Escrito por 
Desde el Sótano Desde el Sótano Raúl Mandujano Serrano

Hoy, de fondo, en esa rústica cafetería del centro histórico, suena una canción de resistencia y libertad que le agrada al escribano: “E seppellire lassù in montagna, O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao; E seppellire lassù in montagna, sotto l'ombra di un bel fior; E le genti che passeranno, o bella ciao, bella ciao, ciao, ciao…”. Es un tema de tenacidad, de oposición a la violencia que, en cualquier parte del mundo, tiene su origen en el gobierno. Maquillar cifras no cambia la percepción de lo que se vive en las calles. Nunca.

Recuerdo que, en mis inicios como reportero, siendo un chamaco egresado de la universidad, fui enviado a Tejupilco. Parecía no haber riesgos. Era 13 de diciembre de 1990 y, estando en la plaza central, frente al Ayuntamiento, ocurrió una trifulca entre ciudadanos y policías por los resultados electorales del 11 de noviembre de ese año, en los que perdió el candidato del PRD, Guillermo González, apodado “El Satán”. El saldo fue de tres muertos y 69 heridos. Estábamos ocultos detrás de vehículos. Sonaban los disparos de escopetas, gritos, machetes en lo alto; al palacio municipal le prendieron fuego. Personal del PRI y del edil ganador, Mario Gabino Ugarte, llegaron por nosotros para llevarnos a una casa ubicada a unos dos kilómetros. Nos estaban rescatando —decían—. Comentaron que apoyáramos al municipio y dijéramos que “los indios del satán” habían sido los responsables. Intentaron manipularnos, como prensa, para expresar lo que les convenía.

El 16 de diciembre, ahí en Tejupilco, miles de perredistas se manifestaron encabezados por Heberto Castillo y Cuauhtémoc Cárdenas, exigiendo al INE recuento de votos. Y en medio estábamos los periodistas; algunos recibían dinero, espacios en “planas”, para mostrar una narrativa de acuerdo con los intereses de cada grupo.

Mensajes subliminales

El 29 de febrero de 2024, Andrés, el entonces presidente, exhibió públicamente el número telefónico de la periodista Natalie Kitroeff, jefa de la corresponsalía del "New York Times" en México y autora de un reportaje que expuso presuntos vínculos entre gente de Morena y el narcotráfico. Enojado porque amigos suyos aparecían en ese documental, evidenció a la periodista. Sabía que la “llenarían” de mensajes agresivos. Era su plan.

Hace unos días, la actual presidenta fue cuestionada por una de las reporteras de los herederos de Lord Molécula, con respecto a una posible campaña contra Morena. Ella, con una risa socarrona, exclamó: “No vean TV Azteca”… La mandataria está molesta y, aunque previamente, el 23 de marzo, refirió que en México nadie es “sometido” por decir lo que piensa, los mensajes que se envían desde la Presidencia contra los medios son llamadas subliminales a la gente.

Es una guerra que emprendió el gobierno contra los medios, sin ser una guerra. El fin es censurar, sin censurar, pero “¡¡hacer que esas voces callen!!”. Al periodista le parece que se trata de una estrategia para distraer y, con esos “arrimones del último vagón del metro” a la prensa, generan que le “bajen” al tema del huachicol fiscal, a Hernán Bermúdez, a las transas de Adán Augusto, a Sinaloa y sus líderes de Badiraguato, señalados por EU, que han desenmascarado lo que todos sabíamos: muchos políticos tienen nexos con el crimen organizado.

Morena fue una oposición violenta y necesitan recordarlo ahora que son gobierno. Deberían tener la piel más gruesa y más resistente. John F. Kennedy decía: “Si hubiera más políticos que supieran de poesía, y más poetas que entendieran de política, el mundo sería un lugar un poco mejor”. Sí lo creo... Hasta otro Sótano. Mi X: @raulmandujano.

 
 
Visto 70 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Raúl Mandujano Serrano

Desde el Sótano