Ciudad de México
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura frente a la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, a quienes se les señala por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Se recibieron 10 documentos donde se solicita la extradición de ciudadanos mexicanos
Durante la conferencia mañanera, la mandataria informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió 10 documentos en los que se solicita la detención provisional con fines de extradición de ciudadanos mexicanos. La petición fue turnada a la Fiscalía General de la República para que analice si existen elementos suficientes conforme a la legislación mexicana.
Aunque Sheinbaum aseguró que su gobierno “no va a cubrir a nadie” que haya cometido un delito, también colocó en duda la acusación estadounidense al señalar que, si no existen pruebas claras, el objetivo de las imputaciones sería político.
“Si la Fiscalía General de la República recibe pruebas contundentes e irrefutables, conforme a la legislación mexicana, o en su propia investigación encuentra elementos constitutivos de un delito, deberá proceder conforme a derecho”, sostuvo.
Sin embargo, la presidenta insistió en que México no permitirá “intromisión e injerencia” de un gobierno extranjero en asuntos que, dijo, competen a las autoridades mexicanas. Bajo ese argumento, defendió la soberanía nacional y pidió que la FGR revise primero la documentación enviada por Estados Unidos.
La postura presidencial ocurre en medio de un caso de alto impacto político, debido a que Rocha Moya es gobernador en funciones y pertenece a Morena. La acusación también involucra a otros perfiles políticos de Sinaloa, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Mendívil, y el senador Enrique Inzunza, de acuerdo con lo difundido por medios nacionales.
Cuestiona la calidad de los documentos
Sheinbaum también cuestionó la calidad de los documentos señalados por Estados Unidos, al afirmar que hasta ahora se habla de testimonios sin que se conozca con claridad quiénes son los declarantes ni cuáles son las pruebas materiales que sustentan las imputaciones.
“Primero la Fiscalía tiene que pedir las pruebas. ¿Qué pruebas tienen? Porque hasta hoy hay un escrito de lo que dicen unos testigos que no sabemos quiénes son”, expresó.
La mandataria comparó el caso con el del general Salvador Cienfuegos, detenido en Estados Unidos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y posteriormente liberado en México, luego de que la FGR determinó que no había pruebas suficientes para proceder.
Aunque el discurso oficial se centró en el debido proceso y la defensa de la soberanía, la respuesta de Sheinbaum también abre una lectura política: antes de que la FGR concluya su revisión, la presidenta ya puso bajo sospecha la acusación del gobierno estadounidense y sugirió que podría tratarse de una acción con motivaciones políticas.
Por ahora, el caso queda en manos de la Fiscalía mexicana, que deberá determinar si la solicitud de Estados Unidos cuenta con elementos suficientes para proceder legalmente contra el gobernador de Sinaloa y los demás señalados.
SRE recibe 10 solicitudes de extradición
Durante la conferencia mañanera, la mandataria informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió 10 documentos en los que se solicita la detención provisional con fines de extradición de ciudadanos mexicanos. La petición fue turnada a la Fiscalía General de la República para que analice si existen elementos suficientes conforme a la legislación mexicana.
Sheinbaum niega y cuestiona acusación de EU
Aunque Sheinbaum aseguró que su gobierno “no va a cubrir a nadie” que haya cometido un delito, también colocó en duda la acusación estadounidense al señalar que, si no existen pruebas claras, el objetivo de las imputaciones sería político.
“Si la Fiscalía General de la República recibe pruebas contundentes e irrefutables, conforme a la legislación mexicana, o en su propia investigación encuentra elementos constitutivos de un delito, deberá proceder conforme a derecho”, sostuvo.
México defiende soberanía ante posible injerencia
Sin embargo, la presidenta insistió en que México no permitirá “intromisión e injerencia” de un gobierno extranjero en asuntos que, dijo, competen a las autoridades mexicanas. Bajo ese argumento, defendió la soberanía nacional y pidió que la FGR revise primero la documentación enviada por Estados Unidos.
Caso Rocha Moya y funcionarios en investigación
La postura presidencial ocurre en medio de un caso de alto impacto político, debido a que Rocha Moya es gobernador en funciones y pertenece a Morena. La acusación también involucra a otros perfiles políticos de Sinaloa, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Mendívil, y el senador Enrique Inzunza, de acuerdo con lo difundido por medios nacionales.
Datos:
¿Qué ocurrió?
El gobierno de Estados Unidos presentó señalamientos contra el gobernador de Sinaloa y otros funcionarios por presuntos vínculos criminales.
¿Quiénes están involucrados?
Rubén Rocha Moya, el alcalde de Culiacán, el senador Enrique Inzunza y otros funcionarios y exfuncionarios.
¿Qué hizo la SRE?
Recibió 10 solicitudes de detención con fines de extradición y las turnó a la Fiscalía General de la República.
¿Cuál es la postura del gobierno mexicano?
Sheinbaum afirmó que no se protegerá a nadie, pero exigió pruebas y defendió la soberanía nacional.
¿Qué sigue en el caso?
La FGR analizará la documentación y determinará si existen elementos para proceder legalmente.
Estados Unidos acusa a gobernador Rocha Moya por presuntos nexos con cártel

