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Publicado en Opinión

Trabajadores: la transformación como deformación

Viernes, 15 Marzo 2019 01:59 Escrito por 
Trabajadores: la transformación como deformación Hechos y trechos... Foto: Agencia MVT

A 100 días del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, las agrupaciones que aglutina la recién constituida Nueva Central de Trabajadores – conformada por el SME, sindicatos universitarios actualmente en huelga (SITUAM, académicos y administrativos de la Universidad Autónoma de Chapingo y del Colegio de Posgraduados), obreros de las maquiladoras que estallaron 45 huelgas en el fronterizo estado de Tamaulipas, cooperativistas y activistas-, advierten que el gobierno que se dijo del cambio no ha traído el tan cacareado cambio.

Por el contrario, coinciden los integrantes de la NCT que los trabajadores están resultando afectados con las políticas gubernamentales de austeridad que se traducen en una reducción salarial, en la precarización de las condiciones de trabajo, despidos masivos en el sector pùblico y privado, y la intención de establecer topes salariales.

Los dirigentes de los sindicatos universitarios no se equivocan. Jorge Dorantes, del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (Situam); Armando López Ríos y Benito Flores Moreno, de los académicos y administrativos de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh), y Enrique Gonzàlez García, del Colegio de Posgraduados, tienen la razón cuando señalan que el gobierno de la Cuarta Transformación se ha olvidado de los trabajadores y de mejorar sus condiciones de trabajo.

Incluso, como bien recordó López Ríos al participar en el Foro de Solidaridad con las Huelgas, en la sede del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), los trabajadores “padecemos hoy, de nueva cuenta, lo que se vivió hace 36 años, cuando inició la política neoliberal” en México.

López Ríos fue contundente al señalar que luego de 36 años de lucha sindical de esas agrupaciones, “pensamos que este 2019 (con las expectativas que generó López Obrador) habíamos llegado a una situación mejor, pero no es así: nos reciben con restricción presupuestal, recorte de personal y la precarización del salario y de las condiciones de trabajo”.

En otras palabras, vamos en retroceso. Así se observa en las decisiones de gobierno de AMLO, quien no sólo arrasará con más de 10 mil plazas dentro de la administración pública federal, despidiendo por igual a los de confianza, honorarios y operativos de bajos niveles, sino también ya afecta programas sustantivos para la población de escasos recursos.

Es así que un día decide eliminar guarderías, otro comedores para gente de escasos recursos, y no se diga del trato tan indigno que han recibido las organizaciones no gubernamentales y los propios trabajadores cuando son despedidos de las dependencias gubernamentales.

Hoy, tal como señalan los líderes universitarios, se ha establecido un “tope” en las revisiones contractuales de 3.35 por ciento de incremento salarial de las instituciones de educación superior, a pesar de que López Obrador prometió el oro y el moro a las universidades para mejorar la educación en el país.

Durante el foro también se destacó la valentía y lucha de los obreros de las 45 empresas maquiladoras de Tamaulipas que a través del emblemático “movimiento 20/32” lograron -no todos- 20 por ciento de aumento salarial y 32 mil pesos de bono anual.
Su lucha ha constituido un ejemplar triunfo, a pesar de la persecución y el despido de poco más de mil trabajadores; la embestida empresarial y gubernamental (a través de las Juntas locales que declararon decenas de huelgas inexistentes), y el silencio de AMLO.

El panorama no pinta del todo bien, y es por ello que Martín Esparza, coordinador nacional de la NCT y dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), llamó a la unidad de los más de 80 sindicatos que agrupan esa nueva central, a fin de arropar a los sindicatos en huelga que este viernes al mediodía realizan una marcha unitaria en la ciudad de México.

Es paradójico que sigan pasando los días -42, aproximadamente- desde que estallaron las huelgas universitarias y no haya más propuestas, mientras que AMLO se reunió hace unos días con el líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, con quien abordó temas como la reforma laboral, vivienda y otros.

Al término de la reunión en Palacio Nacional, Aceves del Olmo se dijo sumamente complacido de los resultados de la entrevista, porque López Obrador se comprometió a “respetar” a la CTM y a recibirlo en sus oficinas las veces que sea necesario.

Y aunque se ha deslindado de AMLO, el líder minero y senador por Morena, Napoleón Gómez Urrutia -perseguido durante el sexenio de Enrique Peña Nieto-, se ha dado a la tarea de crear su propia central, la denominada Confederación Sindical Internacional Democrática la que - según el senador- no cuenta con la bendición del presidente de México, aunque gracias al tabasqueño el dirigente minero regresó a México y hoy preside la Comisión de Trabajo y Previsión Social en la Cámara Alta, justo cuando la reforma laboral se encuentra en las prioridades de la agenda legislativa de Morena.

Aparte se mueve la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), bajo una dirección colegiada liderada por Francisco Hernández Juárez, líder de los telefonistas;

Agustín Rodríguez, del STUNAM, y el dirigente de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores, Rafael Díaz Covarrubias, entre otros, se ha pronunciado por la unión de las organizaciones sindicales, antes que por la creación de nuevas centrales que aseguran que apoyar la “transformación”.

Lo cierto es que la Cuarta Transformación no ha mostrado, hasta el momento, un rostro favorable hacia la clase trabajadora, cuya unidad se impone, sin duda alguna, si desea evitar mayores pérdidas.

Los despidos en La Jornada

Parece que la esencia de La Jornada cada vez es más clara: persisten los despidos injustificados de quienes han defendido sus derechos laborales en esa empresa. Ahora tocó el turno a una reportera de primer nivel y que defendió el Contrato Colectivo de Trabajo de los agremiados del Sitrajor. A los directivos de ese diario -que falsamente se hace pasar por un medio de comunicación de “centro-izquierda”-, no les importa pisotear los derechos de los trabajadores y ex dirigentes sindicales Judith Calderón y Leonardo Mondragón, a quienes ha acusado penalmente junto con la trabajadora Marisela Delgado, de presunto secuestro.

Increíble que los acusadores de La Jornada se basen en mentiras y que hasta el momento no exista un Estado de Derecho que evite la persecución de quienes se han distinguido por defender sus  derechos laborales y humanos. Cacarean ser democráticos, pero aplican medidas fascistas a quienes defienden sus derechos laborales.

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Elizabeth V .

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