Con singular alegría… Embarazo en adolescentes

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Con singular alegría… Embarazo en adolescentes

Lunes, 27 Noviembre 2017 00:08 Escrito por 

¿Cómo haré para que las niñas de diez años no se estén embarazando? ¿Qué programa habría que generar para parar semejante atrocidad? ¿Estas chiquitas sabrán qué les está aconteciendo cuando de repente les nace una creatura igual de pequeña que ellas? ¿Qué nos está pasando como sociedad que ya no tenemos la menor de las aflicciones ni consternaciones cuando vemos que esto sucede alrededor?

De nuevo… ¿Qué estamos haciendo como sociedad? ¿Qué está haciendo el Estado, el gobierno, el sector salud en su conjunto? Porque esto ya se volvió un asunto de salud pública muy difícil de solucionar. Y así como existe, las alternativas deben ser también drásticas.

¿Yo qué haría para pararlo? Tendría que agenciármelas para que, desde muy pequeñas, ellas no fueran abusadas por quienes viven en sus casas. Porque de eso se trata. Ellas no tienen idea de lo que les está pasando, y lo ven como un acontecimiento normal.

Si viven en un cuarto redondo y allí los padres, tíos, abuelos, y hermanos las toman como si fueran muñecas de trapo y las usan cada vez que se les viene en gana, para ellas es el absurdo cotidiano. Es de lo más corriente. Mucho tiempo después, cuando crecen y sus cuerpecitos maduran, se embarazan. Así no más.

Eso no acontece, tal vez en las clases medias o las clases medias altas. ¿O sí? Espero por lo más sagrado de la vida, que, por estas, existan algunos padres que los hayan educado desde pequeños y les hayan enseñado a tener valores y virtudes.

La religión es muy conveniente en estos casos. Cuida, contiene, cerca, y vigila el comportamiento humano. Y lo orienta. Así, enseña que lo drástico no debe suceder. Es terrible.

Me las agenciaré en elaborar a como dé lugar una ley que sancione drásticamente esta actitud de los mayores. Y que vigile a pie juntillas el comportamiento humano. En esto tenemos la culpa todos: los que detienen a las vacas y quienes les agarramos las patas. Terrible.


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Gilda Montaño

Con singular alegría