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Publicado en Opinión

Percepción o realidad

Domingo, 10 Febrero 2019 00:06 Escrito por 
Percepción o realidad Lo bueno, lo malo y lo serio

A partir del inicio del nuevo gobierno federal y con la esperada conferencia matutina que adoptó Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, ésta se ha venido repitiendo diariamente ahora en su calidad de Presidente de todos los mexicanos, lo que representa una gran diferencia con administraciones anteriores, sea calificado de positivo o negativo el ejercicio, al titular del ejecutivo le sirve, y mucho.

Lo que es visto como un importante acercamiento al pueblo, según lo califican algunos especialistas, más bien parece aprovechar los huecos de la ley, como viene siendo costumbre de nuestro presidente en varios frentes desde que fue Jefe de Gobierno, después como eterno candidato y ahora con más razón, ya que con todo el poder del que hace gala, usa el tiempo de los medios de comunicación por más de dos horas diarias, lo que desde luego impacta en el grueso de la población con su imagen. Y así se la llevará nadando de a muertito hasta las próximas elecciones o referéndum.

Las matutinas le sirven al presidente para atajar cualquier condición contraria, ya sea que él o su flamante gabinete hayan regado el tepache, para tener la oportunidad de componer la nota, incluso, de darse el lujo de regañar al medio de comunicación o reportero que se atrevió a cuestionar a la 4-T.

No cabe duda, es el intento de amordazar a la prensa, les guste o no el calificativo a los integrantes de la Cuarta Transformación, pero el sentirse intocables, no los hace en realidad inmunes a los errores, éstos los cometen todos los que ostentan un cargo, pequeños, grandes o desastrosos, pero todos los cometen, el problema, es cómo pretenden resolver la falla.

Existen muchas preguntas que los reporteros tienen la obligación de hacer, desafortunadamente los que tienen que contestar con datos o argumentos no lo hacen, o lo hacen a medias o simplemente arremeten en contra del medio o del reportero, la comunicación está extraviada en algún lado entre lo que dice el presidente y lo que dice su gabinete, un ejemplo de ello es; ¿en dónde demonios están las 671 pipas que el gobierno federal adquirió? Ah, que además con bombo y platillo anunció que iban secretarios de gobierno y toda la cosa, pero, sin licitación de por medio.

Y sólo es una de muchas preguntas sin contestar, ¿por qué no apareció en la manifestación de bienes el lujoso departamento de la Secretaria de Gobernación? (Aún aclarado el error) ¿De qué vivió el presidente antes de serlo?, ¿en dónde están los estudios de impacto ambiental para el Tren Maya, Santa Lucía y Refinerías? ¿Acaso estas y otras muchas preguntas no se deben hacer, para no manchar la honorabilidad de la 4-T?

López Obrador usa todos y cada uno de los minutos regalados en las mañanas y que involucra a la gran mayoría de los medios de comunicación, y contesta sólo lo que quiere, lo que no, le da la vuelta o sale con algún señalamiento en contra de quien sea, además arenga a sus incondicionales, eso es lo que mejor le sale.

Hemos sido testigos que a cualquier Estado que el tabasqueño le da el honor de visitar, se escuchan insultos y silbidos en contra del gobernador de la entidad que visita, cualquiera puede presumir al escuchar todo esto, que nadie quiere a los mandatarios estatales y adoran al ejecutivo federal.

Puede ser que en algunas partes así sea, es más conocido por el uso y abuso de la línea que le ha permitido promover su imagen durante sexenios, pero no del todo es el sentimiento de los habitantes, uno de los ejemplos se dio en el norte del Estado de México, en donde a la presentación del gobernador Alfredo del Mazo Maza la gente que llevaba chalecos distintivos de la seguridad federal, fue la misma que chifló y gritó animando a la gente a hacer lo mismo, ¿entonces? ¿Es la realidad? ¿La gente ya no quiere a sus gobernantes y sólo adoran al mesías tropical?

La realidad es que muchos de los asistentes a los eventos van apoyando a su gobernador, y la molestia de los gritos y silbidos en su contra, encienden los ánimos, como seguramente se ha dado en otros, llevando al límite en los posibles conatos de bronca, lo mismo sucede en sus largas conferencias, cuando al no haber tema que ofrecer, arremete en contra de los anteriores gobiernos, o personaliza el ataque, aunque después se disculpe, al siguiente día claro, pero la disculpa cae como el beso de Judas.

Los desatinos son muchos, las pérdidas son millonarias, los despidos injustificados y con la intención de no pagar a los trabajadores lo que por ley les corresponde se está convirtiendo en costumbre, el desempleo en el país cada vez se agudiza más, la fuga de capitales en razón de huelgas y paros va en aumento, los bloqueos de la CNTE reportan pérdidas irreversibles, las marchas y plantones en la capital empiezan de nuevo a ser un dolor de cabeza para los capitalinos, no cesan los homicidios, ejecuciones, robos, la Guardia Nacional espera la aprobación de una ley que se hará a la voluntad del presidente, ha, pero él dice que “vamos bien” y con eso debe ser suficiente.

No quieren que nadie cuestione, que lo que dicen los súper talentosos y arrogantes integrantes de la 4-T sea la verdad absoluta, pero, en todos lados se escucha o se lee, como lo que dijo el presidente, ¿qué hacía la prensa cuando gobernaba el neoliberalismo?, estaban callados como “momias”. No señor presidente, la critica al gobierno siempre ha existido y se ha pagado muy caro por esa libertad, el ejercicio es un derecho que no se le debe a su bondad infinita, es un derecho ganado, y sólo porque ahora le toca ser gobierno ¿piensa que es el único que sufre los embates de la prensa? Salga de su capullo en dónde es el único con verdad y sabiduría y gobierne el país que lo eligió para eso, para gobernar y procurar por todos los mexicanos, no sólo por los que simpatizan con su movimiento o lo alaban.

 

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Alfredo Albíter González

Lo bueno, lo malo y lo serio