Simplicio, invitado especial al Congreso de Brujas

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Simplicio, invitado especial al Congreso de Brujas

Domingo, 03 Noviembre 2019 00:08 Escrito por 
Simplicio, invitado especial al Congreso de Brujas Diálogos en el Averno

Diablo: Hola, Simplicio, te noto raro...

Simplicio: Raro tú, con tus orgías y tus brujas y aquelarres.

Diablo: ¿Cuáles orgías, Simplicio? Es sólo un Congreso Semestral de mis brujas que convoco dos veces al año para festejar, el 31 de octubre y el próximo otra vez el 30 de abril. Estás especialmente invitado, cuando gustes.

Simplicio: ¿Y qué demonios tienes que festejar?

Diablo: Nuestro triunfo por dotar a la Humanidad de la divertida Luz del Progreso Ilustrado sobre los vanos intentos de las religiones de mantenerla en la aburrida obscura ignorancia.

Simplicio: ¿No estás poniendo las cosas al revés?

Diablo: Lucifer para ti, en estos días de fiesta... soy el Príncipe portador de luz a este Mundo. 

Simplicio: Yo te conocía más bien como Príncipe de las Tinieblas...

Diablo: !Eres un oscurantista, fifí conservador Simplicio! 

Simplicio: ¿Y yo por qué?

Diablo: Porque eso es un invento medieval. !Esa sí fue la Obscura Edad Media! 

Simplicio: Estás ardido, Diablito,  porque fue la época de esplendor de tu enemigo, el Cristianismo...

Diablo: Al contrario, les agradezco que por su cerrazón me han dejado el campo libre para ofrecerle a los humanos una vida mejor.

Simplicio: ¿Que qué?

Diablo: Sí, Simply, la Edad Media (que a propósito buscan los conservadores renovar en estos días con eso de ¨El Cristianismo es un Humanismo¨ de ya sabes quien) no creó sino santos inútiles, unos Ninis medievales que como dice el gran historiador liberal francés Jules Michelet en su libro de 1862 La bruja,  ¨no se mueven contemplan, sueñan; esperan esperando, seguros de tener un sitio entre los elegidos. La poca actividad que tienen se concentra en el círculo cerrado de la Imitación (esta palabra es toda la Edad Media).”

Simplicio: !Claro, La Imitación de Cristo!

Diablo: Más bien obscuro asunto, mi querido y reaccionario Simplicio, no como mis brujas y diablos que (como señala el mismo Michelet, que tiene un lugar especial allá abajo, en mi inframundo) ¨salen a buscar y no descansan jamás. Se agitan entre la tierra y el cielo. Son muy curiosos, revuelven, entran, sondean, meten la nariz en todo. Se ríen, se burlan...”

Simplicio: Con razón te gusta tanto, eres un blasfemo irreverente, !Tú no tomas nada en serio, Diablo burlón!

Diablo: La seriedad es una enfermedad...la risa es salud.

Simplicio: Cuando la acompaña la humildad, que tú no tienes.

Diablo: Al contrario, yo humildemente recojo todos los restos del ser humano que las Iglesias buscan quitarle al ser humano: Yo tomo lo que el cielo bota. Por ejemplo, la Iglesia bota a la naturaleza, como impura y sospechosa. Yo me apodero de ella y se la ofrezco a la Humanidad y con ella hago nacer las bellas artes que tantas veces ha condenado la religión.

Simplicio: !Mientes! Nadie como los Papas ha fomentado el arte.

Diablo: Eso ya en el Renacimiento, porque en la Edad Media, lo único que inventaron unos monjes fue el reloj, para ordenar sus oraciones. Fueron otros los que le encontraron utilidad al reloj para explotar mejor el trabajo y hacer progresar a la Humanidad.

Simplicio: Dirás a los ricos burgueses...

Diablo: Como tú...comprenderás. Te contradices,

Simplicio, no puedo tomarte en serio. Además, eso es otro residuo que he rescatado de la seria herencia de las Iglesias que maldicen y dicen “¡Ay del que ríe!¨. Yo tomo este precioso residuo religioso y agradezco me otorguen el monopolio de la risa y me proclamo divertido y un revolucionario dispuesto a fomentar la risa y la alegría. Pues la risa es una función esencial de la naturaleza humana. ¿Cómo soportar la vida si no se puede reír, por lo menos en medio de vuestros dolores?, como dijo Michelet. 

Simplicio: Falacias, puras falacias, sigues siendo el más grande mentiroso que haya existido en el universo.

Diablo: Calma, Simplicio, serénate, te vas a enfermar de tanto coraje.  No te dejes llevar por tu falta de lógica, que es otra herencia del medievo que yo he brindado a los seres humanos para su progreso.

Simplicio: !Al diablo con la Lógica!

Diablo: No se puede razonar contigo, Simplicio, estás imposible, mejor me voy.

Simplicio: !Al diablo con el Diablo!

Diablo: Eres la reacción en su más simple expresión. Algún día tal vez te ilustres y comprendas que todo organismo que funciona bien es doble, tiene dos lados. Hay un cierto equilibrio de dos fuerzas, opuestas, la vida no marcha de otro modo. 

Simplicio: !Vete al carajo!

Diablo: Ya apareció el verdadero Simplicio que a falta de argumentos acaba con la conversación con sus groserías de siempre.

Simplicio: Insultarte es un arte que me has heredado y que practico con mucho placer.

Diablo: Por eso te vas a ir al infierno...

Simplicio: Al contrario, insultarte es una virtud...que me llevará al cielo.

Diablo, aparte y alejándose: Este tonto de Simplicio todavía cree que va a ir al cielo...tendré que convencerlo de que acepte la invitación especial a la fiesta de la Noche de Brujas para conseguirle una Diablita de novia, así al menos no se la pasará tan triste aquí en la Tierra...y con sus seductoras artes una brujita al final lo precipite al inframundo conmigo, por toda la eternidad, Jajajajajajajajaja.

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Javier Ortiz de Montellano

Articulista invitado