Nelly Avilés, de 50+1

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Publicado en Opinión

Nelly Avilés, de 50+1

Lunes, 23 Agosto 2021 01:42 Escrito por 
Gilda Montaño Gilda Montaño Con singular alegría

A Nelly Avilés no la conozco. Me gustaría. Solo sé que es la decana, con más de 48 años de actividad ininterrumpida, en la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, y tiene una peculiaridad de la cual yo necesito escribir. Es muy valiente. Ella es una mujer de más de 78 años, y en un momento, de sopetón, allá en Atizapán de Zaragoza, se quedó sin su casa y sus cosas. El agua, el lodo y la cantidad de objetos que nos damos a la tarea de tirar a los arroyos o ríos, como si fueran el basurero municipal, arrasaron con parte de lo que tenía, y había construido en la vida.

Nelly me cuenta: “De 310 casas, cien estuvieron inundadas. A ella, se le inundó su jardín con un metro y medio de agua, y las recámaras, que están en la parte de abajo. La casa está a unos quince metros del Río San Javier, que pasa por seis calles de la colonia Vergel de Arboledas. Este se desbordó, desde la parte de atrás de la colonia. Venía con mucha fuerza, porque llovió de las siete de la noche, a la una de la mañana. Fue tan fuerte ésta, y con largas horas de granizo tan grande, como una pelota de pin pong.

“Desde que se entra por el periférico norte, hacia el Club de Golf Hacienda, todo era agua. El campo de golf de inundó, y las casas aledañas y las colonias pegadas, también. Todo era un caos.  

“En cuarenta años que tengo de vivir aquí, nunca se había desbordado un río. Fue el exceso de mal tiempo y de lluvia. También el exceso de basura, que causaron una gran contaminación”.

Pero no se dio por vencida. Se habló con la gente del municipio de protección civil, y muchos le ayudaron mucho. También el Ejército, que para hacer estas cosas, activa el programa DN3 y en un santiamén, y gran organización trabajan. Yo los he visto. Quitaron de toda su propiedad, la cantidad de porquería que de sopetón se acumuló en un espacio de por lo más seis horas de lluvias torrenciales.

“Fue un 5 de julio. Fue algo verdaderamente descomunal. Terrible e inenarrable. Lo que pueda contar es poco, con lo que se vivió. Horrible.”

Afortunadamente en mayo entró la mesa directiva de su colonia, que ella aplaude mucho. “Y todos dentro del comité, fueron absolutamente solidarios, así como los vecinos. Entre todos nos ayudaron. Hablaron a SAPASA, el servicio de agua, y ellos mandaron camiones Vactor, para desazolvar los drenajes”.

“También vinieron los Scouts, la Cruz Roja, los Bomberos y una Fundación Cadena: Comunidad Judía de México, que apoya mucho en estos casos. Nos trajeron 300 despensas y el municipio trajo cubetas, palas, jergas, escobas, cloro… y las repartieron en cada una de las casas.

“Todas mis plantas se murieron. Fueron dos semanas de terror. Entre la limpieza y reorganizarnos, fue muy difícil. Mi coche se perdió y todavía no tengo otro. La indemnización me la dieron hace cinco días. Se perdieron 53 carros del fraccionamiento. Fueron pérdida total.

“Después de dos semanas de tragedia, llego a la conclusión de que estoy bien. No tengo más que darle gracias a Dios, de que tengo vida, y de que tengo salud. Vino mi hijo el mayor a ayudarme. Mandé lavar todos mis muebles, y a retapizar los que se pudo.

“Soy positiva, y siempre lo he sido. Tengo que salir de esto. También he sido una mujer muy exitosa. Y tengo que salir adelante”. Y salió. Es Nelly Avilés del corporativo, 50+1, Estado de México.


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Gilda Montaño

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