Sheinbaum continuará el proceso de transformación.

DigitalMex - Periodismo Confiable

Publicado en Opinión

Sheinbaum continuará el proceso de transformación.

Miércoles, 05 Junio 2024 00:14 Escrito por 
Alfredo Albíter González Alfredo Albíter González Lo bueno, lo malo y lo serio

La serie de reformas propuestas por el aún presidente López Obrador el 5 de febrero marca el camino a seguir para la candidata ganadora a la presidencia de México. Fiel a sus anhelos, el originario de Macuspana desea que los libros de historia hablen de sus grandes logros, como si efectivamente de un héroe patrio se tratase.

Sin embargo, la gestión del tabasqueño ahí quedará, para el análisis, para el estudio, para tratar de explicar ¿cuál fue el verdadero motivo de su popularidad?, a final de cuentas, formará parte de la descripción de un líder carismático y conectado con las bases que le dieron vida a su movimiento.

El Movimiento de Regeneración Nacional será lo que podrá presumirse, la verdadera herencia de un político empecinado en conquistar el cargo más importante del país, demostrando, eso sí, que se mantuvo en pie de lucha, con una voluntad inquebrantable, pocas veces vista.

No obstante, el sexenio prometedor de López Obrador no respondió a la expectativa con la que llegó, menos aún en lo más elemental, será poco lo que se tenga la posibilidad de rescatarse, ya que, el empecinamiento que lo caracterizó para conquistar a los votantes mexicanos, no se tradujo en conquistar el tan anunciado bienestar del pueblo, pues eso de: “por el bien de México, primero los pobres”, será recordada únicamente como frase de campaña.

En lo que sí aparece contundente, fue en utilizar sus apariciones mañaneras como propaganda efectiva, en la que todos los días ofrecía una verdad propia, la cual repetía una y otra vez, para presentar un país que únicamente existía en su particular visión; pero además, impuso y le hizo propaganda a la que desde la mitad de su sexenio eligió como su sucesora, pues le garantizaba un lugar en la historia y sobre todo, impunidad.

El pasado 2 de junio, Claudia Sheinbaum no solo ganó, arrasó a la oposición. Ahora, se espera que sea ella quien culmine el sueño de su mentor, quien le trazó el camino, por cierto, sin resistencia alguna, pues la virtual presidente en cada acto público que tuvo, hizo suyo el discurso que le marcó su líder. Ante tal panorama, por supuesto que el resultado de la elección puso nerviosos a los mercados financieros, viéndose reflejado en la bolsa de valores.

Aunque Sheinbaum salió a ofrecer un discurso para tranquilizarlos, la sospecha de llevar a cabo cambios sustanciales a la Constitución con su mayoría en el congreso, generó muchas dudas, y ante ello, no puede ser únicamente con discursos como se apacigüen, habrá que hacer algo más.

De la misma forma, se esperan cambios al poder judicial; la ciudadanía le dio el poder para ejecutar lo que pretendía López Obrador, además que ella, en su calidad de candidata, lo estuvo anunciando continuamente. Continuar con el segundo piso de lo que llaman en su movimiento, la cuarta transformación, pese a lo que eso significa, pero el pueblo se decidió por la continuación de lo que empezó el líder morenista, y le ofreció un cheque en blanco a la futura presidente de México.

Por lo tanto, los cambios prometidos se irán dando en la medida que transcurra el nuevo gobierno, en ese sentido, también se espera que el Instituto Nacional Electoral sufra la reconfiguración recomendada por López Obrador, y de esta forma, consumar su venganza en contra de uno de los órganos que siempre le incomodó y al que no se cansó de señalar como culpable por la derrota que sufrió a manos del expresidente Felipe Calderón Hinojosa en el 2006.

La destrucción del INE está contemplada en las reformas que el presidente López presentó en febrero, y ahora, su sucesora está obligada a darles continuidad, con la seguridad de que ya no tendrá por qué enfrentar la resistencia que se le presentó al oriundo de Macuspana. Nada puede ya importar el desempeño que tuvo el órgano electoral en las elecciones del 2 de junio, independientemente de la actitud suave, por decir lo menos, que dispensó la presidente Guadalupe Taddei con los morenistas.

La reforma contempla que tanto consejeros como magistrados electorales sean electos por voto directo, por lo cual, no cabe la menor duda que se partidizará dicha elección, dejando de lado lo que se había defendido como la neutralidad política de los encargados de contar y defender los votos de los ciudadanos, para respetar la decisión que se ejerce a través del sufragio efectivo.

Por cuanto a los partidos de oposición, en particular PRI, PAN y PRD tendrán mucho tiempo para reflexionar, si es que aún pueden hacerlo y logran entender qué fue lo que verdaderamente sucedió en la jornada electoral, porque aparte de la intromisión continua y efectiva del mandatario para favorecer a su candidata, las dirigencias nacionales de la coalición que impulsó a Xóchitl Gálvez, nunca estuvieron a la altura de las circunstancias, no lograron posicionar un mensaje y el ánimo lo puso la sociedad civil, entonces, cabe la pregunta: ¿Qué esperan para renunciar a sus cargos? Les ganó la soberbia, como siempre, lo peor, es que no desean replantear sus posiciones.

Habrá muchos cambios en el país, y por lo que se ve en redes sociales, eso tiene angustiada a una gran parte de la sociedad mexicana, la que, además, no entiende el porqué de la amplía votación en favor de la coalición “Juntos Haremos Historia”, no sale del asombro, y lo tendrán más aún, cuando revisen que una gran parte de los votos en favor de Sheinbaum fueron por parte de los jóvenes de entre 18 a 24 años y de la clase media alta.

Ante este panorama, habría que buscar nuevas estrategias, o quizás, ya no hacer nada y permitir que la transformación con todo y segundo piso se dé sin el menor obstáculo posible de su parte, todo quedará en su decisión.

El nuevo mandato del pueblo en este momento, es que se continúe con los cambios propuestos por quien en unos meses dejará para siempre, la presidencia de México.

Visto 1027 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Alfredo Albíter González

Lo bueno, lo malo y lo serio