“Resolver sin pelear, el poder de la conciliación laboral”
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“Resolver sin pelear, el poder de la conciliación laboral”

Viernes, 20 Marzo 2026 00:00 Escrito por 
Justicia que transforma Justicia que transforma Jesús Ángel Cadena Alcalá

Durante años, resolver un conflicto laboral en México significaba entrar en procesos largos, complicados y desgastantes. Con la reforma constitucional de 2017, se buscó cambiar la forma en que se resuelven los conflictos laborales en México; dicha reforma es considerada una de las más importantes en los últimos cien años en materia laboral. Su objetivo principal fue modernizar la justicia del trabajo y adaptarla a las necesidades actuales, buscando que los conflictos se resuelvan de forma más rápida, justa y eficiente.

Uno de los cambios más relevantes ha sido la incorporación de la conciliación como paso previo para acudir a los tribunales, con el objetivo de que trabajadores y empleadores puedan resolver sus diferencias de manera más rápida, sencilla y menos costosa, evitando largos juicios.

Pero ¿qué es la conciliación laboral?

La conciliación laboral es un mecanismo mediante el cual trabajador y patrón intentan llegar a un acuerdo con la ayuda de un tercero imparcial, a efectos de ponerle fin al problema.

Ahora bien, a partir de la reforma laboral, antes de iniciar un juicio, las partes deben acudir a una instancia conciliatoria; sin embargo, incluso cuando el conflicto ya llegó a los tribunales, todavía existe la posibilidad de conciliar. En ese momento, los integrantes del tribunal pueden promover el diálogo para que ambas partes encuentren una solución sin necesidad de continuar con todo el proceso judicial.

La idea central es sencilla: en lugar de que un juez imponga una decisión mediante el dictado de una sentencia después de meses o años, se busca que las partes construyan un acuerdo que satisfaga a ambas.

¿Cómo funciona en la práctica?

Cuando un conflicto laboral llega a los tribunales, el proceso no se limita a la confrontación; desde el inicio se abre la puerta a la conciliación. El juez o el secretario pueden invitar a las partes a platicar, escuchar sus propuestas y explorar posibles acuerdos.

La conciliación suele incluir la exposición del problema por ambas partes; la intervención del juez o el secretario; la negociación de condiciones —reinstalación, prestaciones adeudadas, monto de pago, fecha de pago, forma de pago, etc.—; la propuesta de solución y, finalmente, el dictado y aprobación del convenio en caso de llegar a un acuerdo, el cual hace las veces de una sentencia y pone fin al problema. Si no hay acuerdo, el juicio continúa su curso normal.

Sin embargo, hay que ser claros: el verdadero reto no está en que los tribunales fomenten la conciliación, sino en la forma de pensar de quienes participan en ella. Durante mucho tiempo se normalizaron los juicios largos como estrategia, incluso por intereses económicos, además de que se tenía la idea de “ganar o perder” en juicio; cambiar esa mentalidad no es sencillo. Algunas personas aún desconfían del diálogo y prefieren que un juez resuelva.

La conciliación representa grandes ventajas tanto para trabajadores como para empleadores, así como para el propio sistema de justicia.

Las ventajas de la conciliación son claras:

  • Rapidez en la solución de conflictos: uno de los mayores beneficios es el ahorro de tiempo. Un juicio laboral puede tardar meses o incluso años, mientras que un acuerdo conciliatorio puede lograrse en días o semanas.
  • Menores costos: al evitar un proceso largo, las partes reducen gastos en abogados y traslados. Esto resulta de gran importancia para los trabajadores, quienes muchas veces enfrentan limitaciones económicas.
  • Soluciones más flexibles: en un juicio, el juez decide con base en la ley; en cambio, en la conciliación las partes pueden construir soluciones adaptadas a sus necesidades.
  • Descongestión de los tribunales: cuando más asuntos se resuelven por conciliación, los tribunales tienen menos carga de trabajo, lo que les permite enfocarse en los asuntos que realmente no pueden conciliarse por su naturaleza y mejora la eficiencia del tribunal.

Por lo cual, la conciliación en sede jurisdiccional representa un cambio importante en la forma de entender la justicia laboral: ya no se trata únicamente de resolver conflictos mediante sentencias, sino de promover soluciones más justas, humanas y eficientes.

En colaboración con Omar Ávila Castillo.

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Jesús Ángel Cadena Alcalá

Justicia que transforma