Un problema real, una solución irreal

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Un problema real, una solución irreal

Jueves, 11 Noviembre 2021 01:15 Escrito por 
Julia Alarcón Julia Alarcón Finanzas para todos

Sería hipócrita ignorar que el principal problema de los gordos en México, es comer pan, en cualquiera de sus presentaciones: bolillo, conchas, churros, donas, orejas; sería insensato omitir que la obesidad es la causa principal de muchas enfermedades, diabetes, hipertensión, cáncer, etc.

 

¿Qué estoy haciendo?

En mi casa pedí que (Nota mental: ellos, mi familia, no yo) nadie coma pan “por el bien de todos”.

Pienso que esta propuesta debe ser aplicada en todo el país. Es necesario que despierten de su letargo y salgan de la rutina, que se denuncie y combata a todos los que coman y a todos los que vendan pan, con más decisión, profundidad, con más protagonismo, con más liderazgo.

Nunca en la historia de México se ha hecho algo realmente sustancial en beneficio de los obesos, pero nunca es tarde para hacerlo. Hoy es tiempo de actuar atendiendo las causas y no solo las consecuencias. Dejemos de comer pan.

Para motivarlos, en un informe anual que haré, otorgaré reconocimientos o certificados de solidaridad a personas, corporaciones y gobiernos que destaquen por su vocación humanitaria ayudando a dejar de comer pan.

No creo, lo digo con sinceridad, que algún mexicano se oponga a mi propuesta pues esta no se refiere a armas nucleares o invasiones militares ni pone en riesgo la seguridad de ningún Estado; por el contrario, busca combatir la obesidad, a través de la solidaridad con quienes más necesitan de nuestro apoyo; estoy seguro que todos, ricos y pobres, comensales y vendedores , vamos a estar más tranquilos con nuestra conciencia y viviremos con mayor fortaleza moral.

Aquí recuerdo lo que sostenía Adam Smith: “por más egoísta que quiera suponerse al hombre, evidentemente, hay algunos elementos en su naturaleza, que lo hace interesarse en la suerte de los otros, de tal modo, que la felicidad de éstos le es necesaria, aunque de ello nada obtenga, a no ser el placer de presenciarla”. Con otras palabras, solo siendo buenos podemos ser dichosos[i].

Bueno pues, cualquier parecido con el discurso del presidente de México ante la Organización de las Naciones Unidas el día de antier, es mera coincidencia.  Aunque los resultados esperados sean los mismos. Ninguno que sirva. En breve compartiré el análisis de las cifras presentadas por el presidente y su inviabilidad tanto técnica, como financiera.

Pero, aprovechando las coincidencias diré algo: para tener la Boca Grande hay que tener la Cola Corta y es que si hablamos de que ¿Qué se está haciendo en México para abatir la pobreza?

Y decimos que ‘Hemos aplicado la fórmula de desterrar la corrupción y destinar al bienestar del pueblo todo el dinero liberado, con el criterio de que “por el bien de todos, primero los pobres”…’, tendríamos que hacer ojo de hormiga para no preguntarnos: 1) Cómo pueden formar parte del gabinete personas como Barlet, o Irma Eréndira (ex parte del gabinete) que con el sueldo de funcionarios públicos sería imposible justificar los bienes que poseen. 2) Cómo el presidente en alguna “mañanera” absolvió en 3 palabras a: Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, sus hermanos,  Salgado Macedonio, sólo negando lo que todos vemos.

La propuesta es noble, nadie puede negarlo pero ¿qué tan real es? Porque es bien fácil (hipócrita) pedir que se hagan cosas en “los borregos de mi vecino” pero es bien difícil dejar de comer pan, combatir la corrupción de “mis amigos”, donar la riqueza de mis hijos o de mi nuera, etc.

Dice el dicho de moda: “En fin la hipotenusa”.

 

[i] https://presidente.gob.mx/discurso-del-presidente-andres-manuel-lopez-obrador-en-el-consejo-de-seguridad-de-la-organizacion-de-las-naciones-unidas/


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Julia Alarcón

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